Desde el 11 al 20 de julio, 99 jóvenes de la Pastoral de la Pontificia Universidad Católica de Chile vivieron sus vacaciones en Traiguén, Freire y Pitrufquén como un tiempo para servir.
Con espíritu de servicio, motivados por la fe y con el anhelo de tender puentes donde más se necesitan, 99 voluntarios del proyecto Trabajo País realizaron sus misiones y trabajos de invierno en las comunas de Traiguén, Freire y Pitrufquén.
Estos fueron parte de cerca de 1.500 jóvenes, universitarios y secundarios, que desde el 11 al 20 de julio compartieron vida, construyendo comunidad y anunciando la esperanza de Cristo en 48 localidades de Chile.
El envío de los misioneros, fue el 11 de julio y estuvo marcado por una eucaristía celebrada en la Iglesia del Sagrado Corazón del campus San Joaquín UC en Santiago, y presidida por el Pbro. Osvaldo Fernández de Castro, Vice Gran Canciller de la UC, quien motivó a los estudiantes a entregarse con generosidad.
En la ocasión, el Pbro. Jorge Merino, Capellán Mayor UC, señaló: “El Papa Francisco, este año nos invita al año del jubileo que es el año de la esperanza. Y nos dice, hay esperanza porque Jesucristo es la esperanza. Esa es nuestra energía. Y creo que ustedes hoy día nos están demostrando eso”. Y luego agregó: “Ustedes nos devuelven la esperanza de que sí vale la pena darse a los demás. Esta no es una fiesta solamente para ustedes. Es una fiesta para nuestra universidad: que tantos jóvenes quieran darse a los demás”.
“ El Señor nos está enviando a cada uno de nosotros. Y el Señor nos dice: María, Juan, Andrea, Fernanda, Sofía: Tú, anda a consolar. Tú, anda a construir. Tú, anda a compartir con los demás. Tú, anda a aprender de tantas personas que han abierto su corazón. Y Jesús cuenta con cada uno de nosotros”, indicó el sacerdote.
JÓVENES QUE ILUMINAN LA REALIDAD
Cada uno de los proyectos —Misión de Vida, Trabajo País, Siembra UC y Coro Misión País— es coordinado por un equipo voluntario de estudiantes de la UC que, durante un año, se hacen cargo de liderar las iniciativas, ultimando los detalles para que se efectúen correctamente. Además, entregan los lineamientos respecto al espíritu que moviliza a cada grupo de voluntarios.
Así, con mochilas, bolsos, materiales y herramientas de construcción, cada iniciativa partieron a diferentes zonas de la región. Trabajo País es el encargado de construir espacios de encuentro con las comunidades, tales como capillas y salones parroquiales. Cristóbal Peirano y Blanca Ruiz-Tagle, coordinadores de Trabajo País, dijeron a los jóvenes: “Queremos invitarlos a vivir esta experiencia desde lo que cada uno es y tiene para entregar. Atrévanse a ser testimonio vivo de esperanza, ser testimonio de una alegría genuina y del regalo que nos da Dios de poder servir a los demás”.
El Coro Misión País se suma en diferentes zonas para aportar con su canto y así ayudar a tener instancias de oración y reflexión más inspiradoras. María Gracia Necochea y José María Correa, coordinadores del proyecto, expresaron: “El Coro Misión País, como lo dice la palabra más importante que está en este proyecto, es la misión. Somos un coro misionero. Su gran valor está en el poder de la misión, el poder de dar a Cristo a través de la música”.











