Diócesis de Temuco

Con emotiva Eucaristía la Diócesis agradece la presencia de los hermanos De La Salle

En el Templo Catedral, lleno de fieles e integrantes de la comunidad educativa, se celebró con profunda emoción la Santa Misa de Acción de Gracias por los más de 121 años de presencia de los Hermanos De La Salle en la Diócesis San José de Temuco.

La Eucaristía fue presidida por monseñor Jorge Concha Cayuqueo, obispo diocesano, junto a sacerdotes, quien invitó a todos los presentes a elevar el corazón en gratitud a Dios por la huella imborrable que los hermanos lasallistas han dejado en la ciudad y en tantas generaciones que han sido formadas en la fe, el compromiso y el amor por los más necesitados.

En su homilía, nuestro pastor diocesano, expresó: “Durante más de un siglo, los Hermanos de La Salle han sembrado con generosidad el Evangelio a través de la educación, formando hombres y mujeres íntegros, comprometidos con el bien común, fieles a los valores del Reino”, expresó el obispo en su homilía. “No podemos sino agradecer a Dios por esta historia que ha marcado profundamente el alma de Temuco”, agregó.

Monseñor  tuvo palabras especiales para reconocer el testimonio concreto de tres hermanos que han sido rostro visible de esta misión en los últimos años: el hermano Carlos, el hermano Juan Carlos y el hermano José Luis. “Con sus vidas han encarnado la misión lasallista con pasión, cercanía y profundo amor por cada estudiante, familia y miembro de la comunidad educativa”, subrayó con gratitud.

Como lo destacó el obispo, esta misa no fue un adiós definitivo, sino una celebración por la fidelidad de Dios y por la misión cumplida. También fue un envío, una oportunidad para orar por los hermanos que continúan su camino con la misma pasión que los trajo a estas tierras del sur, servir, educar y anunciar el Reino de Dios.

Tras la homilía, en la oración universal, un estudiante de la escuela Francia, hizo oración por la Iglesia, por el Papa León, por nuestro obispo, los sacerdotes y diáconos. Además, un estudiante del Colegio de La Salle, pidió oración por la Congregación de los Hermanos de La Salle, para que sigan siendo testimonios fiel del Evangelio a través de la educación y el compromiso, especialmente con los más vulnerables de nuestra sociedad. Un apoderado del Colegio de La Salle, hizo oración por nuestra ciudad, que ha sido testigo del paso fecundo de los hermanos por más de 121 años.

Un funcionario de la Escuela Francia pidió oración por todos los educadores, estudiantes, ex alumnos y familias que han formado parte de la historia Lasallista en Temuco.

Y un apoderado de la Escuela Francia pidió oración por la paz, para que en nuestro mundo cesen los odios y el enfrentamiento, especialmente en el Medio Oriente.

En el ofertorio, la directora de la Escuela Francia y el rector del Colegio De La Salle, presentaron ante el Altar del Señor, el pan y el vino; el hermano Mario y el hermano Nicolás, presentaron una cruz, signo de la fe de los hermanos, lasallistas y un profesor de cada obra educativa, llevaron dos imágenes que representan la historia viva de dos comunidades educativas, la Escuela Francia y el colegio De La Salle en Temuco. Y un estudiante de cada obra educativa, llevó una planta, símbolo de la vida fecunda que ha germinado en Temuco, gracias a su presencia. 

Destacar que tras la Acción de Gracias, estudiantes de ambos establecimientos educacionales, entregaron sus palabras, en base a los conocimientos y los valores que han recibido, ejemplos de fe y del amor fraterno,  palabras que expresaron desde lo más profundo, palabras que son eco de la experiencia  vivida y de tanto cariño compartido en esta historia que llevan grabadas en el alma. 

La historia de los hermanos de La Salle en Temuco es, sin duda, una historia de fe viva, de educación transformadora y de compromiso silencioso y generoso que seguirá dando frutos allí donde sus pasos los lleven.