Con éxito se desarrolló la primera escuela de invierno 2025 en el Campus San Francisco de la Universidad Católica de Temuco. La actividad se desarrolló en el marco de los 100 años de la Diócesis San José.
Bajo las nuevas Orientaciones Pastorales 2024-2028, la Escuela de Invierno abordó la historia de la Diócesis San José, además de dictar una exposición sobre la comprensión y lectura de la Biblia incorporando Inteligencia Artificial y recursos audiovisuales, y por último, los feligreses se interiorizaron en el documento Integridad en el Servicio Eclesial (ISE) sobre prevención de abusos y delitos sexuales.
Feligreses de todos los decanatos de la diócesis llegaron hasta la Escuela de Invierno, que por primera vez se realiza en formato de congreso, donde participó Monseñor Jorge Concha, Obispo Diócesis San José de Temuco; Monseñor Gonzalo Bravo, Obispo de San Felipe de Aconcagua; el Vicario General de la Diócesis San José de Temuco, Pbro. Juan Andrés Basly; Vicario Judicial, Pbro. Carlos Hernández; Padre Sandro Leonelli, Vicario para los jóvenes y párroco de la parroquia Espíritu Santo; además del párroco de Jesús de la Misericordia de Labranza y encargado de la comisión de Liturgia, Pbro. Rodrigo Aguilar; el encargado de Formación de la Diócesis San José de Temuco, Padre Jorge Gutiérrez; y el Párroco de Sagrado Corazón de Victoria, Pbro. Ronny Guédez.
El Padre Jorge Gutiérrez, encargado del equipo de formación que estuvo a cargo de la organización de la escuela, expresó que “quiero dar gracias a Dios por la masiva asistencia y participación que tuvimos, además del compromiso de los integrantes del equipo y de los expositores que permitieron una jornada enriquecedora para los agentes pastorales que llegaron desde Angol, Collipulli, Carahue, Nueva Imperial y Pillanlelbún, además de todas las parroquias de Temuco. La verdad, haber trabajado desde las 9 de la mañana hasta las 4 y media de la tarde en tres módulos distintos y que a las 4 de la tarde yo preguntara, ¿se quieren ir? Y la gente decía, “no”, es para nosotros la mayor alegría porque estábamos muy cansados pero muy contentos de que haya gente que está interesada en conocer más a Jesús, seguirlo y dar testimonio de su fe”.
El Pbro. Jorge Gutiérrez, quien formó parte de la organización de la primera Escuela de Invierno 2025, señaló sobre la jornada que “el primer tema fue conocer la primera experiencia eclesial en La Araucanía, con lo que significó la Imperial, que hoy es Carahue (…). Después, monseñor Gonzalo Bravo, que es biblista, dictó su taller que consistió en dar perspectivas de lectura bíblica para la vida pastoral y personal. Y por último, el fiscal Miguel Velazquez presentó sobre el documento de la Conferencia Episcopal, para formación en materia de prevención de abusos”.
El primer bloque de este sábado 19 de julio, lo dictó el Coordinador de Educación Digital e Innovación de la Universidad Católica de Temuco, Claudio Palma, quien relevó la importancia de la actividad, considerando que “muchas de las personas no conocen la historia de la diócesis, historia de su propia iglesia, y en la propia exposición muchas personas dieron las gracias porque las ayudó a rememorar personas que han sido parte de la historia”.
Desde la diócesis San Felipe de Aconcagua, el Obispo Gonzalo Bravo compartió con la comunidad “sobre metodología para acceder a la biblia, a partir de la inteligencia artificial utilizando los recursos de chat gpt y otros recursos audiovisuales. La idea es que podamos incorporar la inteligencia artificial en nuestras catequesis, para planificarlas, evaluarlas y hacerlas mucho más progresivas. Concretamente el tema versó sobre lectura de textos bíblicos”.
El último bloque, contó con la participación del fiscal adjunto del Ministerio Público y docente de derecho penal en la Universidad Católica de Temuco, y enfatizó que “la formación constante de los católicos es un deber, (…) debe ser constante, a la luz del evangelio, de la doctrina social de la iglesia y de los documentos. La teología es el estudio de Dios y es un don que todos los laicos tenemos que aprovechar”.
Los feligreses valoraron positivamente la instancia. Marianela Fuentes, quien participa en la Comunidad Santa Teresa de la parroquia Corazón de María, expresó que “me ha gustado mucho porque he aprendido harto sobre cómo empezó todo lo que es del obispado. La parte de la biblia también es importante porque hemos aprendido mucho. Estas actividades son relevantes para poder transmitirle a la gente, a la comunidad con la que trabajamos”.
Tras cada exposición, los asistentes participaron de reflexiones grupales, y Andrés Duarte, laico de la Parroquia Santo Tomás de Villanueva, quien fue monitor en esas instancias, destacó que “los temas han sido relevantes, son de actualidad y obviamente que todos estos temas sirven para lo que nosotros trabajamos como comunidad eclesial, como parroquia y como aquí podemos estar intercambiando opiniones, eso también lo hace más relevante, el interactuar”.
Además de la celebración de los 100 años de la diócesis San José de Temuco, María Ester Villagrán de la Parroquia Espíritu Santo, mencionó la importancia de estas actividades en el marco del Jubileo que vive la iglesia: “como cristiana en la fiesta jubilar no había participado, y “¡qué cosas me perdí!” dije yo cuando participé, y también lo hice porque es cada 25 años. Ha sido bueno, esto me ha gustado mucho, me alegro haber venido, fue una muy buena decisión”.















