En un ambiente de fraternidad y servicio, en la Diócesis San José de Temuco se reunió la pastoral de personas mayores.
En una instancia enmarcada en las celebraciones del Centenario Diocesano y en el Mes de la Solidaridad, durante la jornada se coordinaron actividades con sentido pastoral y comunitario, destacando especialmente el gesto solidario hacia las comunidades participantes, a quienes se entregó una caja de mercadería y una frazada, para ser destinadas a las familias y personas que ellas determinen en este tiempo de servicio y generosidad.
El encuentro también fue un espacio de encuentro humano y espiritual. Las personas mayores presentes disfrutaron del talento musical de Virna Santos y Esteban Villagrán, quienes animaron con su canto y alegría la jornada.
La actividad fue liderada por Maria Eugenia Contreras, que es profesora, y actualmente está a cargo de los Ministros de Comunión de la Diócesis y acompaña la Pastoral de Personas Mayores, y señaló respecto al encuentro que “las personas mayores son importantes no solo para la sociedad, sino para nuestra iglesia. Somos personas que todavía tenemos mucho por entregar, la parte cognitiva sigue funcionando mejor quizás porque tiene más experiencia. Solo nuestro cuerpo muchas veces nos impide movilizarnos y también las infraestructuras tampoco están adecuadas para nosotros. Así que es también algo que tenemos que empezar a sensibilizar en los jóvenes de que el que nos vean con una muleta no significa que somos menos y que también estamos dispuestos a aprender, estamos aprendiendo todos los días”
María Eugenia Maldonado, que participa activamente de la Parroquia Corazón de María, dijo emocionada “es la primera vez que vengo a esta jornada y se llenó mi espíritu, todo mi corazón. Es grande nuestra iglesia y hay mucha necesidad, justamente yo soy de Acción Social y esto viene a aportar mucho”, refiriéndose a los aportes que fueron entregados.
En la jornada, las asistentes participaron de un taller sobre el síndrome acumulativo, dictado por el Departamento de Programas Sociales de la Municipalidad de Temuco, con el fin de aportar herramientas prácticas para la vida cotidiana y el bienestar de los adultos mayores. Vania Ulloa, trabajadora social del programa y una de las expositoras en el taller, expresó que “esto es un trabajo colaborativo entre todas las redes para poder apoyarnos, así como nosotros venimos a hacer talleres de sensibilización, también podemos cooperar con ellos desde otra perspectiva. Entonces, también un llamado a la comunidad eclesial a que también puedan pedir ayuda en caso de que se puedan identificar”.
La jornada se convirtió en un momento significativo de reflexión, acompañamiento y compromiso, fortaleciendo el espíritu solidario que caracteriza a la Iglesia diocesana, en especial hacia quienes han entregado tantos años de vida y servicio en sus comunidades.








