Diócesis de Temuco

Comunidades celebraron Fiesta de Cuasimodo 2026

Este 12 de abril, ocho parroquias de la Diócesis San José de Temuco se reunieron para la celebración de Cuasimodo en Lumaco, Lonquimay, Perquenco, Labranza, Curacautín, Victoria, Purén y Temuco.

En un ambiente de fe y tradición, el domingo siguiente a la Pascua de Resurrección, en la Divina Misericordia, diversas comunidades celebraron Cuasimodo, fiesta que tiene como centro llevar la Comunión a las personas enfermas o con movilidad reducida que no pueden participar de las celebraciones pascuales, acompañados por fieles en procesión.

Jinetes, vehículos y familias completas se sumaron a esta tradición, que no solo permitió acercar el Sacramento de la Comunión a quienes más lo necesitaban, sino también fortaleció a la vida en comunidad en torno a la fe.

La Comunidad Eclesial de Base San Francisco de Asís de Lumaco, perteneciente a la Parroquia San Felipe Neri de Capitán Pastene, peregrinó con campanillas por las calles de la comuna escoltando al diácono Francisco Rifo que portaba la Comunión, sacramento recibido por al menos 2 personas de la comunidad, que con profunda devoción recibieron a Jesús Sacramentado.

En la zona cordillerana, la parroquia San Sebastián de Lonquimay, los cuasimodistas se reunieron a las 9 de la mañana en la Misa Dominical, para luego acompañar al párroco, Pbro. Luis Barrientos Riquelme y al diácono Willy Fahrenkrog a caballo, en bicicleta y a pie, para llevar a Jesús Sacramentado a quienes por diversos motivos no pueden participar de la Eucaristía periódicamente. Durante la jornada, la comunidad de Liucura celebró a su patrona, Santa Teresa de Los Andes, donde se rogó su intercesión y se bendijo la restauración del presbiterio y del piso de la capilla, que tras un año volvió a abrirse a la comunidad.

En Perquenco, el párroco de Nuestra Señora de los Dolores, Pbro. Juan Andrés Basly, en una carroza decorada con globos y con los feligreses con el tradicional pañuelo blanco en la cabeza, fue escoltado por jinetes y vehículos en señal de respeto y alegría al Santísimo Sacramento en camino a entregar la comunión a las personas enfermas en sus hogares.

En lo que fue su celebración patronal, la parroquia Jesús de la Misericordia de Labranza, festejó con la Eucaristía donde agentes pastorales asumieron nuevos liderazgos parroquiales de animación, y además compartieron un desayuno. Tras la fiesta patronal, se realizó la procesión de Cuasimodo en vehículos decorados, y simbólicamente se detuvieron en el nuevo Templo Parroquial que se construye en calle Volcán Villarrica esquina Estero Nilfe. El Padre Rodrigo Aguilar Gómez, párroco de la comunidad, junto al diácono Víctor Durán, Guillermo Alarcón y Jorge Béniz, y Ministros Extraordinarios de la Comunión Eucarística visitaron a las personas enfermas para entregarles la Comunión.

Victoria, por su parte, fue en procesión hacia las casas de las personas enfermas o con movilidad reducida, quienes recibieron la Comunión entregada por el Padre Ronny Guédez junto al diácono Christian Torres, de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús. En la celebración de Cuasimodo, jóvenes presentaron el baile nacional.

En la provincia de Malleco, la celebración de la Divina Misericordia y Cuasimodo se extendió por diversas comunidades, entre ellas, San Enrique, donde con alegría, la comunidad vivió la festividad. El Padre Lisandro Abello, llevó a Jesús Sacramentado a las personas con problemas de salud, escoltado por el Club de Huasos Renoval.

En Temuco, la parroquia Corazón de María vivió Cuasimodo junto al diácono Sergio Hidalgo, quien fue escoltado al trasladar a Jesús Sacramentado hasta los fieles que no han podido participar de la Eucaristía. Además, en la celebración se bendijo a las personas presentes que padecen alguna enfermedad.

La parroquia San Pedro de Curacautín vivió Cuasimodo en el sector de Malalcahuello, en la Comunidad Eclesial de Base Corazón de María, donde el Padre Víctor Núñez junto a monaguillos y una dupla coral, llevaron la Eucaristía hasta los hogares de algunas personas en una procesión escoltada por jinetes con su pañuelo blanco y amarillo cubriendo su cabeza.