Inauguración del Año Pastoral del Diaconado
Con este lema y en la celebración de los 54 años del Diaconado Permanente en nuestra Diócesis San José de Temuco, los diáconos permanentes han inaugurado el Año Pastoral 2026, con un encuentro que se llevó a cabo en el Campus San Juan Pablo II de la Universidad Católica, el sábado 25 recién pasado.
La ocasión fue propicia para ofrecer el trabajo pastoral y la vida matrimonial de los diáconos, en la Fiesta de San Marcos Evangelista, presidiendo la Santa Misa el Obispo diocesano, monseñor Jorge Concha Cayuqueo, OFM, a quien acompañaron el Vicario General, Pbro. José Manuel González Aguilera, el Vicario de Pastoral, Pbro. Rodrigo Aguilar Gómez, Pbro. Giglio Linfati Cantergiani, acompañante del Diaconado Diocesano y los Reverendos Padres Fabián Husto, CMF y Haroldo Zepeda, CMF, además de 52 diáconos y sus esposas. La Eucaristía fue celebrada en la capilla Jesús Maestro del mismo campus.
El Obispo en su homilía realizó un recorrido por la historia del Diaconado en Chile y de los diversos documentos que dan marco al ministerio diaconal en la Iglesia, partiendo por la Constitución Dogmática Lumen Gentium del Concilio Vaticano II, que restableció el Diaconado Permanente como el grado inferior de la jerarquía de la Iglesia, sus servicios y funciones.
Destacó monseñor como primera característica el servicio a los más necesitados, a los enfermos y las comunidades de las parroquias. Finalizada la Santa Misa, el diácono Luis Obreque Vivanco, realizó una breve reseña de lo que ha sido el Diaconado Permanente en nuestra Diócesis, historia que comenzó en 1972 cuando fueron ordenandos los primeros hermanos, siendo hasta el momento 118 diáconos ordenados por los Obispos Piñera, Contreras, Vial, Vargas y nuestro actual obispo, de los cuales componen actualmente el Diaconado 76 hermanos.
La ocasión fue propicia para reconocer a los hermanos mayores, recibiendo un reconocimiento los diáconos Guillermo Díaz Cuevas y Carlos Linfati Cantergiani, quien cumplen cuarenta y dos años desde su ordenación y los hermanos Manuel Ceballos Guzmán, Fernando Moya Alegría y Pablo Cadena Rifo, quienes han cumplido treinta y siete de servicio, entregando un presente también a sus esposas y a la hija de don Pablo Cadena.
La jornada finalizó con un almuerzo fraterno en el casino del Campus.
Gentileza: Diácono Luis Obreque Vivanco, diacono permanente




























