El pasado jueves 18 de junio se recibió la visita de Francisco Carreño, Coordinador del Proyecto Centros de Escucha Barrial en Contexto de Adicciones de Caritas Chile, en una jornada de trabajo que reunió a representantes de diversas instituciones y organizaciones comprometidas con el bienestar de las comunidades.
Durante este encuentro se constituyó un equipo motor local integrado por representantes de la Universidad Católica de Temuco, SENDA, Caritas Temuco, la Vicaría de la Pastoral Social del Obispado de Temuco y agentes pastorales de la Diócesis, quienes asumirán el desafío de impulsar este proyecto en el territorio.
La iniciativa contempla, en una primera etapa, sensibilizar a las comunidades respecto a la realidad del consumo problemático de alcohol y drogas. Posteriormente, se desarrollarán procesos formativos orientados a entregar herramientas concretas para la prevención, el acompañamiento y la acogida de quienes sufren las consecuencias de esta problemática.
La jornada culminó con un encuentro junto a agentes pastorales de la parroquia Jesús Obrero de Temuco, quienes manifestaron gran entusiasmo y disposición para sumarse a este camino de trabajo comunitario.
Desde la Iglesia se reconoce que no es posible permanecer indiferente frente al sufrimiento que afecta a tantas personas y familias. En este contexto, se reafirma la convicción de que la prevención y la recuperación requieren comunidades cercanas, capaces de escuchar, acompañar, incluir y generar esperanza. Por ello, se proyecta la implementación de Centros de Escucha Barrial, espacios permanentes de acogida donde cada persona pueda encontrar contención, orientación y apoyo, fortaleciendo además el trabajo en red con las distintas instituciones del territorio.
El desafío que se presenta es tan significativo como esperanzador. Existe la convicción de que sólo mediante un trabajo conjunto, articulado y fraterno será posible construir comunidades que se conviertan en verdaderos espacios de encuentro, cuidado y esperanza para quienes más lo necesitan.
Porque nadie sobra. Porque toda vida tiene valor. Porque juntos es posible construir una red de apoyo capaz de transformar realidades.
















