Diócesis de Temuco

Comunidades campesinas de la Parroquia San José de la Costa celebraron encuentro de fe

La jornada se desarrolló en la Comunidad San José de Bajo Loncoyamo y contó con la presencia del obispo diocesano, monseñor Jorge Concha Cayuqueo. El encuentro reunió a representantes de distintas comunidades campesinas en un espacio de oración, fraternidad y fortalecimiento de la vida eclesial.

El sábado 31 de octubre, la Comunidad San José de Bajo Loncoyamo celebró el Encuentro de Comunidades Campesinas de la Parroquia San José de la Costa de Trovolhue, instancia donde se realizó el sacramento de la Confirmación junto a la participación de 300 fieles, aproximadamente, provenientes de distintos sectores de la parroquia.

La jornada comenzó a las 12:30 horas y contó con la presencia del obispo de la Diócesis San José de Temuco, monseñor Jorge Concha Cayuqueo, junto al párroco Jorge Vidal Bustos, quien acompañó a las comunidades en esta significativa celebración de fe y encuentro fraterno.

Uno de los momentos centrales fue la celebración de la Eucaristía, durante la cual 29 jóvenes y adultos recibieron el sacramento de la Confirmación, provenientes de cinco comunidades: Padre Pedro Pablo, de Trovolhue; Santísima Trinidad, de Tranapuente; San Francisco de Asís, de Puyangue; San Roque, de Nehuentúe; y San Francisco, de Pichingual.

Confirmados en la fe y fortalecidos por el Espíritu Santo

En su homilía, el obispo destacó el significado de este sacramento en la vida de los cristianos, invitando a quienes lo recibieron a asumir con alegría y responsabilidad su compromiso bautismal.

“La Confirmación es un regalo del Espíritu Santo, que fortalece la fe y ayuda a cada cristiano a ser testigo de Jesús en medio de su familia, su comunidad y la sociedad. Es asumir el compromiso de vivir y anunciar el Evangelio con la propia vida”, fue el sentido de su mensaje a los confirmados.

Asimismo, el obispo valoró la presencia y el testimonio de las comunidades campesinas, destacando la importancia de mantener viva la fe en los territorios, fortalecer la vida comunitaria y cultivar la fraternidad como expresión de una Iglesia cercana y misionera.

Una Iglesia que se encuentra y comparte en comunidad

Otro momento significativo de la celebración fue la presentación de los dones durante la Eucaristía, en la que las distintas comunidades participaron activamente, ofreciendo sus aportes como expresión de su fe, identidad campesina y compromiso con la vida de la Iglesia.

Finalizada la celebración, los participantes compartieron un espacio de fraternidad junto al obispo y las comunidades campesinas, fortaleciendo los vínculos de unidad, amistad y comunión que caracterizan la vida parroquial.