Tras varios años de receso, cerca de diez coros de distintas comunas de la diócesis volvieron a encontrarse en una emotiva jornada de formación, música y oración que culminó con la celebración de la Eucaristía presidida por el obispo diocesano.
Con una amplia participación y un ambiente marcado por la alegría del reencuentro, el pasado sábado 1 de agosto se realizó el Encuentro Diocesano de Coros, instancia que, tras varios años de receso, volvió a reunir a cerca de diez coros parroquiales provenientes de diversas comunas de la diócesis, entre ellas Traiguén, Collipulli, Angol, Nueva Imperial, Lautaro, Temuco y la localidad de Labranza.
La jornada comenzó a las 9:00 horas con la recepción de las delegaciones en el Templo Catedral. Posteriormente, los participantes compartieron un desayuno fraterno que permitió fortalecer los lazos entre quienes, desde distintas comunidades, ponen sus talentos musicales al servicio de la liturgia y de la evangelización.
El encuentro se inició con las palabras de bienvenida del párroco José Manuel González, quien expresó su alegría por retomar esta significativa actividad diocesana. En su saludo, destacó el valor de la fraternidad entre los coros parroquiales e invitó a los presentes a seguir cultivando el servicio a través del canto litúrgico, recordando que la música es una forma privilegiada de oración y de anuncio del Evangelio.
La primera presentación estuvo a cargo del coro de la parroquia Cristo Rey de Angol, dando inicio a una serie de interpretaciones que reflejan la riqueza musical y espiritual de las distintas comunidades participantes.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el espacio de formación, dirigido por el padre Haroldo Zepeda, vicario parroquial de Corazón de María, quien compartió una reflexión orientada a fortalecer la misión de los coros dentro de la vida litúrgica y pastoral de la Iglesia. Su exposición invitó a los participantes a renovar el sentido de su servicio, comprendiendo que el ministerio del canto va más allá de la interpretación musical, siendo una verdadera expresión de fe y de comunión eclesial.
A lo largo del encuentro, el padre José Manuel González agradeció la disposición y el entusiasmo de cada uno de los coros por participar en esta esperada jornada, resaltando la importancia de recuperar estos espacios de encuentro que fortalecen la unidad diocesana. Asimismo, animó a los integrantes a poner sus talentos y dones al servicio de Dios y de la comunidad, recordando que el canto litúrgico no busca el protagonismo personal, sino conducir a la asamblea a una participación más plena en la celebración de la fe.
Cada una de las presentaciones estuvo marcada por un profundo espíritu de hermandad, camaradería y respeto mutuo. Los asistentes valoraron especialmente la posibilidad de reencontrarse después de varios años, compartir experiencias y conocer el trabajo musical que se desarrolla en las distintas parroquias de la diócesis. El ambiente de fraternidad hizo de esta jornada un momento especialmente emotivo para todos los participantes.
El Encuentro Diocesano de Coros concluyó con la celebración de la Santa Misa en el Templo Catedral, en el marco del inicio del Mes de la Solidaridad. La Eucaristía fue presidida por el obispo diocesano y reunió tanto a los integrantes de los coros como a la comunidad que participó de esta significativa celebración, poniendo en manos del Señor el servicio que cada uno realiza a través de la música y renovando el compromiso de seguir anunciando el Evangelio mediante el canto y la liturgia.





















