Con alegría y gratitud, celebramos hoy estos 32 años de sacerdocio, dando gracias a Dios por el don de su vocación y por tantos años dedicados al servicio del Pueblo de Dios.
Que el Señor continúe fortaleciendo su corazón de pastor, acompañando cada paso de su ministerio y concediéndole la alegría de seguir anunciando a Cristo y sirviendo con generosidad.
Que Dios lo bendiga y siga haciendo fecundo su ministerio por muchos años más. ¡Feliz aniversario sacerdotal!










