Con la bendición del presbítero José Manuel González, hombres y mujeres se integraron al Ejército de Chile acompañados por sus familias, asumiendo con compromiso su deber con la patria y su crecimiento personal y espiritual.
El día 09 de abril se llevó a cabo la ceremonia oficial de acuartelamiento de hombres y mujeres que inician su servicio militar obligatorio, quienes, con sentido de responsabilidad y compromiso, asumen este importante deber cívico con la Patria. Esta significativa actividad se desarrolló a lo largo de todo el país y, en la ciudad de Temuco, tuvo lugar en el Destacamento de Montaña N°8 Tucapel, donde se vivió un momento cargado de simbolismo, emoción y orgullo.
En este contexto, la bendición fue impartida por el vicario general de la diócesis, el presbítero José Manuel González, quien dirigió profundas y significativas palabras a los jóvenes que comienzan esta nueva etapa de sus vidas. En su mensaje, destacó el valor del servicio como una expresión concreta de amor a la Patria, subrayando que este compromiso implica disciplina y entrega, además de fortalecer el crecimiento personal y espiritual.
El padre José Manuel hizo hincapié en que la bendición otorgada es un acto de acompañamiento espiritual que busca iluminar el camino de estos jóvenes, junto al de sus familias, fortaleciéndose ante los desafíos que enfrentarán. Asimismo, los invitó a vivir esta experiencia con sentido de unidad, respeto y solidaridad, recordándoles que el servicio a la nación también es una forma de construir una sociedad más justa y fraterna.
La ceremonia estuvo marcada por la emoción de las familias, quienes acompañaron a sus hijos e hijas en este importante paso, fueron testigos del momento en que se integran a las filas del Ejército de Chile, quienes, con valentía y determinación, comienzan un camino de servicio, aprendizaje y compromiso con su país.

















