Diócesis de Temuco

Laicos participaron de Retiro y celebraron Día del Catequista en Temuco

El pasado fin de semana, la parroquia San Francisco de Asís de Temuco acogió a decenas de fieles para vivir un encuentro de fraternidad y alegría en torno al patrono de la comunidad.

Agentes pastorales y catequistas de los decanatos de Temuco e Imperial participaron del Retiro para Laicos, jornada organizada por la Comisión de Liturgia de la Diócesis San José de Temuco. La instancia se transformó en una oportunidad para escuchar la voz de Dios, fortalecer la esperanza y compartir como comunidad en misión.

La actividad, estuvo marcada por la luz de los 800 años del tránsito de San Francisco de Asís, tema dictado por el Padre Jorge Horta, OFM; y con un tono especial: celebrar a los catequistas de la Diócesis, reconociendo su labor como verdaderos testigos de Cristo, que llevan la buena nueva a distintas generaciones.

El retiro culminó con la Santa Eucaristía presidida por el Padre José Manuel González Aguilera, Vicario General de la Diócesis y encargado de la Comisión de Liturgia; y concelebrada por el Pbro. Rodrigo Aguilar Gómez, Vicario Pastoral y el Padre Jorge Horta, quien pronunció la homilía. La celebración fue acompañada por los diáconos Marcelo Schmeisser y Víctor Durán.

El encuentro espiritual fue dirigido por el Padre Jorge Horta, OFM, perteneciente a la Fraternidad San Buenaventura de Angol, y a través de sus reflexiones, invitó a conocer a San Francisco como una persona que inspira como modelo actual de vida cristiana a la santidad. Sobre esto, el Padre expresó que “Los laicos son ministros de su laicado, por lo tanto son testigos siempre: en su casa, en su trabajo, en su familia, en la parroquia. Tienen que encarnar el evangelio en este mundo, y de hecho, tienen que ser protagonistas de la iglesia (…) Es un mensaje que va dando cuenta a cada uno de nosotros: dejarnos transformar por Jesús, llevar a Jesús al mundo, mostrarlo con nuestra vida y sobre todas las cosas, dejarnos convertir por el amor de Dios”.

Por su parte, el Padre José Manuel, como parte de la organización valoró el ambiente de comunidad, “hemos podido compartir con los agentes pastorales de nuestros decanatos en un retiro que nos ayuda a iluminar nuestra vida y fe, especialmente el compartir con los hermanos: vivir el amor, la caridad y el servicio, y cómo lo podemos vivenciar desde nuestra propia realidad. (…) A todos nos ayuda a crecer espiritualmente y a reconfortarnos para que las tareas que realizamos, nosotros como sacerdotes y ellos como laicos, puedan testimoniar esa gracia de Dios que está siempre viva y vigente”.

El impacto se reflejó inmediatamente en el corazón de los participantes, quienes agradecieron la claridad del mensaje y la calidez del encuentro. Coraline Caucao, catequista de la parroquia Jesús de la Misericordia de Labranza, señaló que “Fue un retiro muy especial para mí porque soy catequista nueva y me quedó todo súper claro. El padre fue muy entretenido y claro para hablar, con preguntas precisas; fue una experiencia inolvidable. Ahora voy a transmitir todo lo que aprendí a mi dupla, para compartir todo esto y llevarlo a la catequesis con nuestros niños nuevos, que ya tenemos 18”. 

Desde la parroquia San Antonio de Padua de Galvarino, Jorge Sáez, quien también es integrante del equipo litúrgico, coincidió espiritualmente con el tema abordado: “Excelente retiro. Sigo la línea franciscana, así que fue muy bueno y ya quedo esperando que sea otro para asistir. El equipo en que yo trabajo es bastante numeroso y sabemos los principios que nos legó San Francisco de Asís: trabajar lo que más se pueda por nuestra parroquia y por los hermanos”.