Diócesis de Temuco

Lo Vásquez acogió la jornada anual de la Asociación Chilena de Derecho Canónico

Encuentro reunió a canonistas de todo el país. El expositor invitado fue el presbítero José Bernal Pascual, profesor titular de la Universidad de Navarra (Pamplona).

Entre el lunes 20 y el jueves 23 de julio, el Centro de Espiritualidad de la Purísima del Santuario de Lo Vásquez fue sede de la jornada anual de la Asociación Chilena de Derecho Canónico, institución fundada hace 41 años en este mismo lugar. El encuentro reunió a cerca de 58 participantes provenientes de distintas regiones del país, entre sacerdotes y laicos que prestan servicio en los tribunales eclesiásticos.

Durante las jornadas se desarrollaron exposiciones y espacios de formación sobre diversos aspectos del derecho canónico, especialmente en materias relacionadas con los procesos canónicos, la labor de auditoría, el acompañamiento y la orientación a los fieles que peregrinan en la Iglesia.

Uno de los expositores fue el presbítero José Bernal Pascual, profesor titular de la Universidad de Navarra (Pamplona), quien destacó que el derecho canónico «protege y custodia los bienes fundamentales de la Iglesia, como los sacramentos, la Palabra de Dios, la solidaridad y la caridad». Asimismo, subrayó que el derecho penal canónico «no debe verse como algo que cause miedo, sino como un instrumento que protege nuestra identidad y los bienes fundamentales de los cristianos», favoreciendo la comunión y el cuidado de toda la comunidad eclesial.

En el marco de la jornada también fue elegido como nuevo presidente de la Asociación Chilena de Derecho Canónico el presbítero Francisco Cruz Amenábar, sacerdote de la Arquidiócesis de Santiago, párroco de San Francisco de Sales y vicario judicial adjunto del Tribunal Eclesiástico de Santiago. Tras asumir este servicio, explicó el sentido pastoral del derecho canónico señalando que «es un derecho de la teología aplicado a la acción pastoral, que busca, a través de normas, que la construcción del Reino de Dios y la evangelización se desarrollen de un modo más ordenado. Por ello establece las estructuras de una diócesis, de las parroquias y regula diversos aspectos de la vida eclesial que muchas veces pasan inadvertidos, precisamente porque forman parte de su funcionamiento habitual. En definitiva, estas normas buscan que las personas puedan vivir su fe de un modo más sencillo y encontrar un camino más accesible hacia la Iglesia y al Señor por medio de ella».