Diócesis de Temuco

Ministros de la Palabra fortalecen su misión pastoral en jornada de reencuentro y formación

El sábado 9 de mayo, en dependencias de la parroquia San Francisco de Asís, se desarrolló una jornada de reencuentro de ministros laicos de la Palabra, pertenecientes a los decanatos Temuco Norte y Sur. La actividad, organizada por el COMIN diocesano, reunió a 26 ministros de distintas generaciones formativas y contó con la presencia y participación del vicario de pastoral, Pbro. Rodrigo Aguilar Gómez.

La instancia tuvo como principal objetivo volver a encontrarse fraternalmente, reuniendo a ministros formados en las promociones 2017, 2019 y 2024. Fue un espacio de diálogo, reflexión y comunión, donde los participantes  compartieron experiencias pastorales, desafíos y aprendizajes vividos en sus respectivas comunidades.

Durante el encuentro, el padre Rodrigo, agradeció profundamente la entrega y el compromiso de los ministros de la Palabra, destacando la valiosa misión que realizan al servicio de la Iglesia diocesana. En su reflexión, enfatizó que el ministerio de la Palabra no consiste únicamente en transmitir un mensaje, sino en anunciar fielmente el Evangelio desde el testimonio de vida, con autenticidad, coherencia y cercanía a las personas.

Asimismo, profundizó en la acción transformadora del Espíritu Santo, señalando que su presencia se manifiesta en las comunidades y anima constantemente la vida pastoral. Invitó a los ministros a dejarse transformar por el Señor, recordando que el llamado recibido debe impulsarlos a ser mejores personas y verdaderos discípulos misioneros. “El Señor los llamó y los eligió”, expresó, animándolos a vivir su servicio con humildad, alegría y fidelidad.

El vicario destacó que el ministerio exige una actitud permanente de discernimiento y cercanía con las necesidades de las comunidades. Señaló que los ministros están llamados a “ir al encuentro”, escuchar, acompañar y reconocer dónde hace falta la presencia y el consuelo de la Palabra de Dios.

También subrayó la importancia de la formación permanente y del crecimiento espiritual, indicando que el ministro debe cultivar una relación personal con la Sagrada Escritura mediante la lectura, la oración y la reflexión constante. En este sentido, invitó a compartir lo aprendido con entusiasmo, “contagiando” la alegría del Evangelio y siendo reflejo vivo del amor de Cristo en medio de las comunidades. Inspirado en el Evangelio, los animó además a “tirar las redes”, promoviendo la integración de nuevas personas al servicio pastoral y fortaleciendo la vida comunitaria.

El padre Rodrigo hizo también un llamado a reactivar el compromiso pastoral, los invitó a abrir nuevos espacios de servicio y participación, agradeciendo especialmente la historia de vida y el testimonio de cada uno de ellos. “Sean piedras vivas que aportan a la vida de la Iglesia”, expresó, señalando además que, a través de su labor, los ministros ayudan a extender los brazos de la Iglesia hacia quienes más necesitan del mensaje de Cristo.

Posteriormente, el vicario presentó los principales frutos de la Jornada Diocesana de Pastoral realizada en marzo, compartiendo una síntesis del Trawün Diocesano y las principales líneas de acción pastoral para los próximos años.

En la oportunidad, se dieron a conocer los Desafíos Prioritarios 2026, fruto del discernimiento comunitario realizado a nivel diocesano. Estas orientaciones pastorales están especialmente enfocadas en la familia, la niñez y la adolescencia, ámbitos considerados fundamentales y transversales para la vida de la diócesis. Dichos desafíos se proyectan como el eje orientador para todas las áreas pastorales, fundaciones y comunidades eclesiales, promoviendo una Iglesia más cercana, acogedora y comprometida con la realidad de las nuevas generaciones y las familias.

La jornada concluyó con la celebración de la Santa Misa en el templo parroquial, presidida por el vicario de pastoral. En la homilía, el padre Rodrigo, reiteró su gratitud por la misión evangelizadora que realizan los ministros en sus comunidades y profundizó en el mensaje del Evangelio de San Juan 15,18-21, reflexionando sobre la fidelidad al Evangelio y el compromiso cristiano en medio de las dificultades. Finalmente, entregó el envío misionero a los participantes, animándolos a continuar con esperanza y entrega el servicio que el Señor les ha confiado.