En el marco de la Visita Canónica que el Gobierno General de la Congregación de los Misioneros Claretianos realiza periódicamente en las distintas provincias, el padre Henry Omonisaye, C.M.F., Vicario General y Prefecto de Biblia y Comunicación de los Misioneros Claretianos, visitó la presencia de la Congregación en Temuco, desarrollando diversas actividades y encuentros con representantes de la Iglesia local, comunidades parroquiales, agentes pastorales y la comunidad educativa.
La Visita Canónica constituye una instancia de encuentro, escucha y acompañamiento que busca conocer de manera directa la realidad de las distintas comunidades y provincias claretianas. Este proceso permite al Gobierno General acercarse a las experiencias, desafíos y esperanzas que marcan la vida de la Congregación en cada territorio, recogiendo no solo la voz de los sacerdotes y religiosos, sino también la de los laicos, comunidades y agentes pastorales que comparten el carisma claretiano.
Durante su permanencia en Temuco, el padre Henry sostuvo un encuentro con el obispo de la Diócesis de Temuco, monseñor Jorge Concha Cayuqueo, instancia que permitió profundizar en la presencia y misión que los Misioneros Claretianos desarrollan en la Iglesia diocesana.
El encuentro fue valorado por el religioso como una oportunidad para fortalecer los vínculos de colaboración y comunión con la Diócesis de Temuco, destacando la importancia de que la presencia claretiana pueda continuar aportando desde su propio carisma a la misión evangelizadora de la Iglesia local.
“Fue muy significativo poder encontrarme con monseñor Jorge Concha, porque estos encuentros nos permiten mirar juntos la realidad de la Iglesia en Temuco y reafirmar nuestro compromiso de caminar en comunión. Los Misioneros Claretianos no estamos aquí de manera aislada, sino que formamos parte de una Iglesia local, y queremos seguir colaborando con ella desde nuestro carisma, nuestra experiencia misionera y nuestro deseo de servir al pueblo de Dios”, señaló el padre Henry Omonisaye.
Encuentro con la comunidad educativa del Instituto Claret
Dentro de las actividades desarrolladas durante su visita, el padre Henry también llegó hasta el Instituto Claret, donde tuvo la oportunidad de conocer más de cerca la labor educativa que desarrolla la institución y compartir con integrantes de su comunidad.
Durante el recorrido y los encuentros sostenidos, pudo conocer el trabajo que se realiza con los estudiantes y el compromiso de la comunidad educativa con una formación que busca integrar las dimensiones académica, humana, valórica y espiritual.
En este sentido, destacó especialmente la importancia de una educación integral que involucre no solamente a los estudiantes, sino también a sus familias, reconociendo que la formación de niños, niñas y jóvenes constituye una tarea compartida entre la comunidad educativa y el entorno familiar.
“Ha sido muy enriquecedor visitar el Instituto Claret y conocer de cerca la labor que se realiza con los estudiantes. La educación claretiana tiene una misión muy importante, porque no se trata solamente de transmitir conocimientos, sino de acompañar a cada estudiante en su crecimiento integral. Y para ello es fundamental la participación de las familias, porque la educación se construye juntos”, expresó el Vicario General.
Asimismo, valoró el compromiso de quienes forman parte del establecimiento, destacando que la identidad claretiana puede expresarse concretamente en la manera de educar, acompañar y generar espacios donde los estudiantes puedan desarrollarse plenamente.
“Es hermoso encontrar una comunidad educativa que busca poner en el centro a los estudiantes y que entiende que cada uno de ellos tiene una historia, una familia, talentos y sueños. El desafío es ayudarlos a descubrir sus capacidades y también a ponerse al servicio de los demás. Esa mirada integral forma parte de una educación que está profundamente vinculada con el espíritu misionero de San Antonio María Claret”, agregó.
Encuentro con las comunidades de la Parroquia Corazón de María
Otro de los momentos significativos de la Visita Canónica fueron los encuentros con las distintas comunidades de la parroquia Corazón de María, espacios que permitieron al padre Henry acercarse a la realidad pastoral de la comunidad, compartir con sus integrantes y conocer las experiencias que se desarrollan en el territorio.
En este contexto, participó especialmente en la celebración de la Eucaristía con motivo de la festividad de San Juan María Vianney, patrono de los párrocos, celebración que reunió a representantes de las distintas comunidades de la parroquia.
La Eucaristía fue presidida en conjunto con el padre Fabián Husto, C.M.F., párroco de Corazón de María, constituyéndose en una ocasión especial para dar gracias a Dios por su vocación sacerdotal, su entrega y el servicio que desarrolla junto a la comunidad parroquial.
La presencia del padre Henry otorgó además un significado especial a esta celebración, al tratarse de un momento de comunión entre la comunidad local y uno de los representantes del Gobierno General de la Congregación.
“La celebración de San Juan María Vianney fue un momento muy hermoso, porque nos permitió dar gracias por el don de la vocación sacerdotal y, especialmente, por la vida y el servicio del padre Fabián. El sacerdocio se vive en medio de una comunidad y para una comunidad. Por eso es tan importante reconocer, acompañar y agradecer a quienes entregan su vida al servicio del Evangelio”, manifestó el padre Henry.
Durante estos encuentros, el Vicario General pudo también escuchar a integrantes de las diferentes comunidades parroquiales, conocer sus experiencias y acercarse a la manera en que el carisma claretiano se expresa en la vida cotidiana de la parroquia.
“La Visita Canónica no consiste solamente en venir a observar o recoger información. Es, ante todo, una experiencia de encuentro y escucha. Queremos conocer cómo están viviendo las comunidades, cuáles son sus alegrías, sus dificultades y sus esperanzas. La voz de los laicos es fundamental, porque ellos también son protagonistas de la misión de la Iglesia y del carisma claretiano”, enfatizó.
Finalmente, el padre Henry valoró la acogida recibida durante su permanencia en la zona y destacó el compromiso de las personas que forman parte de las distintas comunidades claretianas.

















