La tarde del sábado 25, en la parroquia Corazón de María se realizó el Sacramento de la Confirmación, celebración presidida por el obispo diocesano Jorge Concha Cayuqueo y fue concelebrada por el padre Fabián Husto.
Fueron 48 jóvenes y adultos, de la sede parroquial y además, docentes y apoderados del Instituto Claret, quienes acompañados de sus familias y catequistas, renovaron su fe y recibieron los dones del Espíritu Santo.
En su homilía, el obispo invitó a los confirmados a abrir sus corazones a la presencia del Espíritu Santo, que guía, fortalece y santifica la vida de los creyentes. Añadió que cuando acogemos al Espíritu Santo, dejamos que Dios habite en nosotros y transforme nuestro modo de pensar, amar y actuar.
Monseñor Jorge profundizó en que la Confirmación es un nuevo comienzo en la vida cristiana, donde el Espíritu Santo impulsa a los jóvenes a ser testigos valientes del Evangelio, constructores de paz y sembradores de esperanza en el mundo.
El obispo expresó su sincero agradecimiento a las familias, catequistas y toda la comunidad parroquial por su entrega y dedicación, recordando que la Iglesia crece cuando los jóvenes se dejan guiar por el Espíritu Santo y viven con alegría su fe.


























