Diócesis de Temuco

Parroquia Santiago Apóstol de Temuco vivió el Mes de la Biblia con espacios de formación y encuentro

Durante septiembre, la Parroquia Santiago Apóstol de Temuco celebró el Mes de la Biblia con diversas instancias de formación, reflexión y participación comunitaria, buscando acercar a sus integrantes a la Sagrada Escritura no solo desde la lectura, sino también desde la escucha, el diálogo y la reflexión sobre su mensaje.

Las actividades permitieron a la comunidad parroquial compartir conocimientos, inquietudes y experiencias de fe, profundizando en distintos textos bíblicos y descubriendo cómo la Palabra de Dios puede iluminar la vida y la misión de la Iglesia en el mundo actual.

Una mirada al Evangelio de Marcos

La primera jornada se desarrolló el jueves 10 de septiembre, en la Sede Parroquial, a partir de una iniciativa y preparación del futuro Ministro de la Palabra, Cristian Delarce.

En esta oportunidad, la comunidad se acercó al Evangelio de Marcos mediante una dinámica inspirada en el formato de un podcast. Tres integrantes pertenecientes a distintas comunidades y áreas pastorales asumieron un rol protagónico, relatando y comentando el contenido del Evangelio capítulo a capítulo.

Durante la actividad, el párroco, Pbro. Jorge Gutiérrez Mieres, realizó diversas intervenciones y reflexiones que permitieron profundizar en los textos escuchados y favorecer el diálogo entre los participantes.

La experiencia también permitió poner en valor el trabajo comunitario y los diversos dones presentes en la parroquia. Desde sus distintas experiencias y realidades pastorales, los participantes contribuyeron a la reflexión, demostrando que el encuentro con la Palabra también se enriquece cuando existe disposición para escuchar y compartir.

Profundización en el libro del Apocalipsis

Posteriormente, los días 15 y 29 de septiembre, la comunidad volvió a reunirse en la Sede Parroquial para profundizar en el libro del Apocalipsis.

El encuentro planteó el desafío de acercarse a uno de los textos bíblicos que, en ocasiones, puede generar distancia debido a sus imágenes y lenguaje simbólico. Frente a ello, el párroco invitó a los participantes a aproximarse al libro desde una perspectiva de fe, confianza y esperanza.

Las jornadas permitieron descubrir que el mensaje del Apocalipsis no se limita a generar temor, sino que también contiene un llamado a fortalecer la esperanza y a mirar la realidad desde una perspectiva renovada.

A través de la lectura personal, el diálogo y el trabajo comunitario, los participantes fueron invitados a desarrollar una mirada propia sobre el texto, compartir sus reflexiones y realizar un ejercicio de autocrítica personal y comunitaria.

Este proceso llevó también a plantearse preguntas sobre la manera en que se vive actualmente la fe y sobre cómo cada integrante de la comunidad puede seguir dando testimonio de Jesucristo en el mundo de hoy.

Una comunidad que aprende y comparte

Desde la Parroquia Santiago Apóstol se destacó la participación de quienes formaron parte de estas jornadas y destinaron parte de su tiempo para encontrarse con la Palabra de Dios.

De manera especial, la comunidad agradeció al futuro Ministro de la Palabra, Cristian Delarce, por su iniciativa, preparación y disposición para poner sus conocimientos al servicio de la parroquia.

Asimismo, se reconoció el acompañamiento del párroco, Pbro. Jorge Gutiérrez Mieres, por su permanente invitación a profundizar en la fe, estudiar la Sagrada Escritura, formular preguntas y continuar creciendo como comunidad.

También se valoró el aporte de todas las personas que asumieron un rol activo durante las jornadas, así como de quienes participaron desde la escucha, el diálogo y la reflexión.

Continuar viviendo la Palabra durante todo el año

Las actividades desarrolladas durante el Mes de la Biblia dejaron como desafío para la comunidad parroquial continuar acercándose a la Sagrada Escritura más allá de septiembre.

Desde la parroquia se espera que estas experiencias motiven a sus integrantes a leer, estudiar, meditar y, especialmente, vivir la Palabra de Dios durante todo el año.