La Pastoral Carcelaria de Temuco se reunió en la casa de la familia Riadi Marín, perteneciente a la comunidad Santa María de la Visitación de la parroquia San Juan Bautista, en una jornada que comenzó con la oración y que dio paso a profundas reflexiones y testimonios. Asimismo, se realizó la siempre necesaria evaluación que permite revisar el camino recorrido y proyectar los desafíos de este año, elaborando un Plan Pastoral a partir de los lineamientos pastorales sancionados en octubre del año pasado, durante el encuentro anual de esta pastoral realizado en la ciudad de Santiago.
En esta jornada contaron, como siempre, con la compañía de su sacerdote asesor, el P. Giglio Linfati, quien los acompañó y ayudó a reflexionar, recordando cómo comenzó su misión en esta Pastoral y cómo el Señor les ha enseñado que, incluso en medio del dolor, Él sigue haciendo nacer vida.
Esto es lo que los renueva en cada encuentro, cada lunes y viernes, cuando este voluntariado lleno de alegría y esperanza llega a compartir desde la Palabra, en la fraternidad de los abrazos, en la confianza de conocerse y acompañarse como comunidad San Maximiliano María Kolbe en la cárcel de hombres y como comunidad Sagrado Corazón de Jesús en el Centro Penitenciario Femenino.
También fue una hermosa oportunidad para conversar, reír y compartir la amistad que une a esta Pastoral; para dialogar sobre las diferencias, siempre tan necesarias para crecer y madurar en la fe y en la vida.
Finalmente, agradecieron a Dios por todo lo vivido, a Adriana y Fuad por su amorosa y exquisita hospitalidad al compartir su mesa, y expresaron su cariño al Padre Giglio y a cada una y uno de los voluntarios de esta hermosa Pastoral.










