Gratitud por nuevos santos y llamado a la fraternidad
En el marco de la celebración del Día del Migrante, la Santa Misa en el Templo Catedral fue presidida por monseñor Jorge Concha Cayuqueo, obispo de la Diócesis San José de Temuco, acompañado por el vicario general, padre Juan Andrés Basly.
En su homilía, el pastor diocesano comenzó expresando su alegría por la canonización en la Plaza de San Pedro de dos jóvenes que hoy iluminan a toda la Iglesia, Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati.
“Es un gran regalo para la Iglesia universal poder contar con dos nuevos santos que, en plena juventud, respondieron con generosidad al llamado de Dios. Ellos no se guardaron nada para sí, sino que vivieron enamorados de Jesús, entregando su vida con total disponibilidad”, señaló el obispo.
Monseñor Jorge subrayó que el testimonio de estos jóvenes es un signo de esperanza para la juventud actual y para todas las comunidades, “Nos muestran que la santidad no es un ideal lejano, sino un camino concreto y posible, también para nuestros tiempos”.
Al mismo tiempo, el obispo invitó a mirar con especial atención el Día del Migrante, recordando el llamado del León XIV.
“Hoy la migración toca profundamente a nuestras familias y comunidades. Estamos llamados a reconocer que todos somos hermanos y debemos acoger, proteger y acompañar a quienes llegan buscando un futuro mejor”, afirmó.
Enfatizó además que la Iglesia, siguiendo el Evangelio, debe comprometerse con los más vulnerables, “Cuidemos a las familias migrantes, muchas veces heridas por el desarraigo y la pobreza. Seamos capaces de abrir el corazón y las manos, porque Cristo mismo se hace presente en cada uno de ellos”.
A la Eucaristía participaron hermanos provenientes de Alemania, Argentina, Suiza, Colombia, Venezuela, entre otros
La celebración concluyó con un gesto profundamente emotivo, el obispo llamó a un grupo de jóvenes quienes se acercaron junto a una imagen de san Carlo Acutis para rezar el Padre Nuestro, instancia donde la comunidad acompañó con recogimiento este momento, que fue signo de fe, unidad y esperanza.
















