Cientos de fieles peregrinaron hasta la Catedral en el centenario de su Coronación Canónica
En el marco del Día de Oración por Chile, los decanatos de Temuco Norte y Temuco Sur se reunieron este domingo 27 de septiembre para celebrar a la Virgen del Carmen, con motivo del centenario de su Coronación Canónica como Madre y Reina de Chile.
La jornada comenzó en el Destacamento de Montaña N° 8 Tucapel, desde donde se inició la procesión con la imagen de la Virgen del Carmen rumbo al Templo Catedral de Temuco. A pesar de la lluvia, cientos de personas participaron de la peregrinación, acompañando la imagen entre oraciones, cantos y pañuelos que animaron el recorrido por las calles céntricas de la ciudad.
Antes de iniciar la procesión, el obispo de Temuco, monseñor Jorge Concha Cayuqueo, se dirigió a los fieles, sacerdotes, vicarios, diáconos y representantes de las Fuerzas Armadas, de Orden y Seguridad presentes en la celebración.
Frente a la imagen de la Virgen del Carmen, que era escoltada por soldados, el obispo destacó la importancia de su presencia en la historia de Chile y su especial vínculo con quienes sirven al país.
“La Santísima Virgen del Carmen es invocada, de manera especial en nuestra Patria, como Madre y Reina de Chile, Patrona y Generala de las Fuerzas Armadas, de Orden y Seguridad”.
El obispo diocesano recordó que en 1923 el papa Pío XI declaró a la Virgen del Carmen como Patrona de Chile y que el 19 de diciembre de 1926 se realizó su Coronación Canónica.
“Este año, en el centenario de su coronación, nos unimos en acción de gracias por este hito tan relevante para nuestra Patria y para nuestra Iglesia en Chile”.
Una procesión marcada por la fe y la tradición
La procesión avanzó acompañada por la banda del Destacamento de Montaña N° 8 Tucapel y por cientos de fieles que, pese a las condiciones climáticas, caminaron hasta la Catedral de Temuco.
El recorrido estuvo marcado por la oración y el canto, en una expresión pública de fe y devoción a la Virgen del Carmen.
Al llegar al Templo Catedral se celebró la Santa Misa, presidida por monseñor Jorge Concha Cayuqueo y concelebrada por el vicario general, padre José Manuel González, y el vicario pastoral, padre Rodrigo Aguilar Gómez.
“Un hito que expresa una relación profunda de nuestra fe con la historia de Chile”
Durante su homilía, el obispo centró su reflexión en el significado del centenario de la Coronación de la Virgen del Carmen y en la relación entre la devoción mariana, la historia de Chile y la fe en Cristo.
“Nos reunimos hoy con el corazón lleno de gratitud para conmemorar un hito que expresa una relación profunda de nuestra fe centrada en Cristo Jesús con los procesos históricos de nuestra Independencia nacional: el centenario de la coronación de la Virgen del Carmen como Madre y Reina de Chile”.
Recordó los orígenes de la devoción a Nuestra Señora del Carmen, vinculados al Monte Carmelo y a la tradición espiritual que dio origen a la Orden de los Carmelitas, para luego destacar su llegada a Chile y su incorporación a la historia nacional.
En este contexto, recordó que durante el proceso de Independencia los padres de la Patria encomendaron el destino del país a la intercesión de la Virgen del Carmen y que, tras la victoria, Bernardo O’Higgins la proclamó Protectora de Chile y Generala de las Armas.
“Desde entonces, Nuestra Señora del Carmen dejó de ser una devoción traída de fuera para convertirse en la Madre de nuestra tierra, el refugio ante las catástrofes y la fuente de confianza para mirar el futuro”.
Una invitación a renovar la fe y la esperanza
En el contexto del centenario, invitó a los fieles a vivir esta celebración como una oportunidad para renovar la fe y acercarse a Dios. También recordó la posibilidad de recibir la indulgencia plenaria concedida durante este Año Jubilar, mediante la disposición espiritual y el sacramento de la Reconciliación.
“Contemplar este centenario es fijar la mirada en el Evangelio. Allí, María nos enseña la pedagogía de la gratitud y el reconocimiento a la obra de Dios”.
El obispo también llamó a los chilenos a no permanecer indiferentes ante los desafíos del presente y subrayó la necesidad de construir un futuro marcado por la esperanza y el bien común.
“La Madre del Carmelo vuelve a dirigirnos la palabra a nosotros, sus hijos en Chile. Su mensaje sigue vigente para cada habitante de este suelo: en la indiferencia espiritual, no podremos cosechar los frutos de un futuro próspero y lleno de esperanza”.
En su homilía, destacó además el compromiso permanente de la Iglesia de orar por Chile, “Por amor a Chile, la Iglesia no cesa de orar”, expresó.
Oración por quienes sirven al país y por las familias afectadas por las lluvias
La jornada tuvo también una especial oración por quienes trabajan al servicio de Chile y por quienes tienen la misión de resguardar la soberanía y la seguridad del país.
“Nuestra oración se hace especialmente intensa por quienes defienden nuestra soberanía, custodian la seguridad y están al servicio de Chile y de su gente. Pedimos para que el Señor guíe sus vocaciones de servicio público”.
Asimismo, el obispo llamó a poner en el centro de la oración y de la acción solidaria a las personas y familias afectadas por las lluvias que han golpeado distintas zonas del país.
“Que el consuelo del Señor abrace a los más pobres y a las familias que en estos días sufren el rigor y las inclemencias de las lluvias, y que para ellos se agilicen el socorro del Estado y la solidaridad de los ciudadanos”.
En ese sentido, enfatizó que la fe debe expresarse concretamente en el servicio a quienes más lo necesitan.
“La fe nos exige que nuestra oración se traduzca en una caridad activa y solidaria con ellos”.
“Que este centenario no sea un frío ejercicio de memoria histórica”
Al finalizar su reflexión, invitó a vivir el centenario de la Coronación de la Virgen del Carmen no solo como un recuerdo histórico, sino como una oportunidad para fortalecer la esperanza y la confianza en Dios.
“Que este centenario no sea un frío ejercicio de memoria histórica, sino una oportunidad providencial para reavivar nuestra confianza filial”.
Finalmente, pidió que María continúe acompañando a Chile en sus dificultades y desafíos, como fuente de esperanza y fortaleza.
“En los momentos de dificultad, María sea siempre fuente inspiradora y, así como en Caná, interceda ante el Padre y su Hijo por nuestra fortaleza, esperanza y alegría”.
La celebración concluyó con la oración a la Virgen del Carmen. Destacar además la participación musical del coro Centenario que acompañó la Santa Misa con cantos y tonadas. Al finalizar, los asistentes pudieron disfrutar de un pie de cueca.
GALERÍA FOTOGRÁFICA PROCESIÓN
















TEMPLO CATEDRAL






























