Este 21 de abril, en el aniversario de la partida del Papa Francisco a la Casa del Señor, se realizó una Eucaristía en honor a su legado.
En la Catedral de Temuco, al mediodía de este martes, el Obispo de esta Diócesis, +Jorge Concha Cayuqueo, celebró la Santa Misa concelebrada por el Vicario Pastoral, Pbro. Rodrigo Aguilar Gómez y el Padre Jaime Campos, OFM, junto al diácono Cristian Gutiérrez y los monaguillos.
Usando la casulla y el alba que vistió el Papa Francisco en su visita a Temuco, monseñor Jorge recordó con profunda emoción el legado de quien fue por más de 12 años fue Pastor de la Iglesia Católica, y que dejó al descubierto su sencillez y cercanía propia de su espiritualidad, que comparte con el Obispo de Temuco.
En su homilía, Monseñor Jorge Concha recordó cuando el 13 de marzo del 2013, Jorge Mario Bergoglio fue elegido Papa, “mayo fue la sorpresa e inmediatamente cuando anunciaron su nombre, primera vez que un Papa elegía este nombre: Francisco, y también sorprendió por su nacionalidad.(…) Su nombre, Francisco, fue parte de un proyecto de vida y servicio, con una mirada especial hacia los descartados, como a él le gustaba decir”.
El Papa Francisco, dejó la encíclica Laudato Sí sobre el estado de la casa común y sobre la responsabilidad de todos de cuidarla, “porque el deterioro de la tierra perjudica directa y profundamente al ser humano, y en particular a los más pobres”, expresó +Jorge Concha. Fratelli Tutti es otra de las Cartas Proféticas que marcaron el legado de Francisco, donde hizo el llamado a reconocer la esencial fraternidad que hay entre los hombres y mujeres, todos hermanos en la creación. Además, con el Evangelii Gaudium, donde exhortó a todos los bautizados a salir, a ir, a que la iglesia fuera un hospital de campaña, a no tener miedo a ensuciarse con tal de salir al encuentro de todos y anunciar a Cristo.
Francisco, fue siempre un defensor de los migrantes en todo el mundo, aún contra corriente. “Nos sorprendió con su coraje evangélico para alzarse en contra de la guerra. (…) Nos sorprendió con su valentía para tratar con dolor y vergüenza el abuso contra menores por parte de consagrados en la Iglesia. Él nos sorprendió con el coraje que tuvo para hablar de esto y de pedir perdón en reiteradas ocasiones. Nos sorprendió por su vibrante vigor para llamar a poner en camino a la Iglesia en un renovado camino de evangelización”.
Una huella que permanece
Hace más de 8 años el Papa Francisco visitó La Araucanía, y su paso dejó en el territorio, una huella imborrable en torno a la paz, a los derechos humanos y los pueblos originarios. Un multitudinario número de personas llegó hasta el aeródromo de Maquehue aquel 17 de enero.
“El mensaje al pueblo mapuche y la situación en que viven, tiene plena vigencia hasta el día de hoy y poco se ha hecho al respecto. Invitó a todos a la unidad, a que todos seamos uno. Que no permitan que nos gane el enfrentamiento ni la división. (…) La unidad que necesita nuestro pueblo reclama que nos escuchemos, pero principalmente que nos reconozcamos”, expresó el Obispo Diocesano en la Eucaristía en memoria del Santo Padre.
“En esta Eucaristía, desde nuestra Catedral de Temuco, agradecemos el paso sorprendente, alegre y valiente de este gran Servidor de Dios. Descansa en paz, querido Papa y Pastor Francisco”, culminó la homilía.
Por su parte, Gaby Cárcamo, Delegada Episcopal para la Vicaría Mapuche de la Diócesis San José de Temuco, escribió sobre el aniversario del Pontífice que “esta visita privilegiada aconteció aquí porque quiso entregar mensajes relativos a la reconciliación basada en la justicio y el respeto a las diferencias que cusan rechazo o discriminación, y condenó todo tipo de violencia. No fue casual que el Encuentro se realizara en Maquehue, lugar de tortura y desaparición de hermanos nuestros, fue un acto de condena a la violencia institucionalizada y de reconocimiento a la prevalencia de los derechos humanos”.
Además, añadió que “el otro foco de su mensaje estuvo centrado en las relaciones entre el Estado, la sociedad civil no indígena y los mapuche, composición ineludible en nuestra región, a la que aludió recordando a Violeta Parra en su canto “Arauco tiene una pena”. (…) Solo nos queda agradecer su paso por estas tierras, y enviar a su lugar de descanso eterno una corona de copihues como signo del recuerdo de esta hermosa visita”.
Diócesis San José en oración por Francisco
Durante esta jornada, las Eucaristías de las 37 parroquias de esta Diócesis, se mantienen en oración por el Papa Francisco por su eterno descanso, agradeciendo profundamente el legado que dejó en los fieles de la Iglesia Católica durante sus más de 12 años de misión como Sumo Pontífice.

















