Encuentro de coordinación reunió a representantes de diversos organismos pastorales para reflexionar sobre los desafíos actuales de la Iglesia diocesana y las prioridades para los próximos meses
En dependencias del Obispado de Temuco, la Vicaría de Pastoral convocó a una reunión de coordinación de Vicarías y Áreas Pastorales, instancia que tuvo como propósito fortalecer la comunión pastoral, compartir el trabajo desarrollado por las distintas áreas y vicarías, y continuar animando de manera conjunta los desafíos y prioridades pastorales de la diócesis.
Un espacio de encuentro y comunión pastoral
La jornada comenzó con las palabras de bienvenida del presbítero Rodrigo Aguilar Gómez, vicario de Pastoral, quien junto al equipo de la Vicaría agradeció la presencia de representantes de todas las vicarías y áreas pastorales. Posteriormente, los asistentes participaron en un momento de oración y una dinámica de integración que favoreció el encuentro fraterno y el diálogo.
A continuación, Ximena Antimán, integrante del equipo de la Vicaría de Pastoral, presentó una síntesis de los principales acontecimientos pastorales desarrollados durante los últimos meses, destacando los avances alcanzados y los desafíos que marcarán el trabajo diocesano en el período venidero.
We Tripantu y el caminar de la Pastoral Mapuche
Posteriormente, Gaby Cárcamo, delegada episcopal de la Pastoral Mapuche, compartió información sobre las distintas actividades programadas para el mes de junio, poniendo especial énfasis en la celebración del We Tripantu, una de las fechas más significativas para el pueblo mapuche, que marca el inicio de un nuevo ciclo y representa un tiempo de renovación espiritual, comunitaria y cultural.
Cultura del cuidado: un compromiso permanente de la Iglesia
Tras un breve receso, Fabiola Neria, integrante del equipo de la Vicaría de Pastoral, desarrolló una exposición centrada en la Cultura del Cuidado, profundizando en los desafíos que enfrenta actualmente la Iglesia y en la importancia de promover espacios seguros para todos.
Durante su presentación abordó el proceso que ha llevado a la Iglesia desde los tiempos de crisis hacia una cultura del cuidado basada en la prevención, el respeto y la protección de las personas. Asimismo, destacó la necesidad de construir un ecosistema integral para la prevención de abusos físicos, relacionales y digitales, entregando además antecedentes sobre los fundamentos teológicos que sostienen el compromiso de una Iglesia segura.
La exposición también recorrió el camino de conversión eclesial vivido entre los años 2002 y 2025, destacando la sinodalidad como un primer pilar fundamental para fortalecer la vida comunitaria y prevenir situaciones de vulneración. Junto a ello, presentó el desarrollo del andamiaje institucional implementado por la Iglesia para fortalecer los mecanismos de prevención y protección.
En un tercer momento, profundizó en los Estándares de Integridad en el Servicio Eclesial (ISE), explicando que estos constituyen no solo una normativa jurídica, sino también una herramienta pastoral que busca hacer concreta la cultura del cuidado en todos los espacios eclesiales.
Asimismo, se refirió a los desafíos que plantea la inteligencia artificial y las nuevas vulnerabilidades asociadas al entorno digital, reflexionando sobre sus implicancias para la acción pastoral y la protección de las personas. En este contexto, destacó elementos presentes en la encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV, relacionados con la dignidad humana y los desafíos contemporáneos.
Proyección pastoral para los próximos meses
Tras un espacio de diálogo e intercambio de preguntas, los participantes revisaron el calendario pastoral diocesano correspondiente a los meses de junio y julio. Además, compartieron sugerencias respecto de los temas que podrían ser abordados en futuras reuniones de coordinación.
Al término de la jornada, el obispo diocesano, monseñor Jorge Concha Cayuqueo, agradeció la labor que día a día realizan las distintas vicarías y áreas pastorales, valorando el compromiso de quienes sirven a la Iglesia diocesana. Del mismo modo, destacó la importancia de la ruta pastoral del presente año, especialmente en el fortalecimiento del trabajo con las familias, la niñez y la adolescencia, junto con las diversas actividades que se desarrollarán durante las próximas semanas.Por su parte, el vicario de Pastoral, presbítero Rodrigo Aguilar Gómez, reiteró su agradecimiento a los participantes y animó a continuar fortaleciendo el quehacer pastoral, promoviendo una acción evangelizadora cada vez más cercana, participativa y comprometida con los desafíos de la realidad actual.
































