El sábado 20 de septiembre se celebró en la parroquia Espíritu Santo, de la ciudad de Temuco, la Santa Misa de exequias del padre Santiago Alvarado, quien partió a la Casa del Padre el pasado 18 de septiembre.
La Eucaristía fue presidida por el obispo diocesano, monseñor Jorge Concha Cayuqueo y estuvo acompañada por numerosos sacerdotes, diáconos, religiosas, familiares y fieles amigos de distintas comunidades que quisieron darle el último adiós y agradecer por su ministerio sacerdotal.
En su homilía, monseñor Jorge invitó a dar gracias a Dios por la vida y servicio del padre Santiago, recordando su entrega en las comunidades de los cinco decanatos de la diócesis. El obispo subrayó que la clave de su vida pastoral fue la fe, esa fe que lo sostuvo en cada misión, que lo unió íntimamente al Señor y que lo impulsó a ser un verdadero colaborador en la obra de Dios.
“Lo que marcó la vida del padre Santiago fue su fe, una fe consciente, madura y encarnada en el servicio. Esa fe lo llevó a entregar su vida con esperanza, con alegría y con generosidad”, expresó el obispo.
Además, se entregaron agradecimientos en nombre de su familia y de todos quienes compartieron con él su camino sacerdotal.
Al término de la celebración, se elevó oración para que el Señor lo reciba en su Reino y le conceda el descanso eterno, que descanse en la paz del Señor.














