Diócesis de Temuco

Fe, tradición y esperanza marcaron la celebración de San Pedro en Nehuentúe

Cientos de fieles participaron en la tradicional procesión y bendición de las aguas del río Imperial

En una jornada colmada de fe, tradición y profundo sentido comunitario, cientos de fieles participaron en la tradicional festividad de San Pedro y San Pablo en la localidad costera de Nehuentúe, perteneciente a la comunidad San Roque de la parroquia San José de la Costa de Trovolhue. La celebración reunió a pescadores, mariscadores, sus familias, autoridades civiles y religiosas, además de numerosos fieles provenientes de distintos sectores de la comuna y la región, quienes llegaron a la celebración del santo patrono de quienes viven del mar.

La festividad comenzó a las 11:00 horas con la tradicional procesión desde la entrada del pueblo. Encabezando el recorrido, pescadores y mariscadores llevaron en andas la imagen de San Pedro, símbolo de protección y esperanza para quienes diariamente enfrentan las aguas en busca del sustento de sus familias.

La procesión fue acompañada por el obispo de Temuco, monseñor Jorge Concha Cayuqueo; el vicario general, presbítero José Manuel González; el vicario de Pastoral, presbítero Rodrigo Aguilar Gómez, y el párroco de San José de la Costa de Trovolhue, presbítero Jorge Vidal Bustos. También participaron el alcalde de Carahue, Helmuth Martínez Llancapán, concejales, representantes de Carabineros, Bomberos, la Armada de Chile y diversas organizaciones sociales.

Entre los asistentes destacó la presencia de don Edmundo Fuentes Parra, de 91 años, quien ha dedicado ocho décadas de su vida a la pesca artesanal, convirtiéndo en un verdadero testimonio viviente de la historia y la identidad pesquera de Nehuentúe.

Durante el recorrido, la procesión realizó diversas estaciones de oración en lugares significativos para la comunidad, entre ellas una familia de la comunidad,  el retén de Carabineros y las tradicionales cocinerías, donde muchas familias trabajan ofreciendo los productos del mar a quienes visitan esta hermosa localidad costera. En cada una de estas estaciones se elevaron oraciones por las familias, el trabajo, la comunidad y el bienestar de quienes viven de la pesca.

Una bendición para los pescadores, sus familias y quienes descansan en las aguas del río Imperial

La procesión culminó en el embarcadero de Nehuentúe, donde se desarrolló uno de los momentos más emotivos de la jornada. Allí, monseñor Jorge Concha recordó que la solemnidad de San Pedro y San Pablo constituye una de las celebraciones más importantes de la Iglesia y adquiere un significado aún más profundo en una comunidad cuya vida está estrechamente ligada al mar y al río.

El obispo destacó que San Pedro fue pescador antes de ser llamado por Jesús y que precisamente desde esa realidad cotidiana el Señor lo invitó a convertirse en pescador de hombres. Señaló que esa vocación continúa siendo un ejemplo para quienes hoy siguen enfrentando las aguas con esfuerzo, valentía y confianza en Dios.

Asimismo, expresó su gratitud por la labor de los pescadores y mariscadores, reconociendo el sacrificio silencioso con que diariamente sostienen a sus familias y contribuyen al desarrollo de la comunidad. “Hoy no solo bendecimos las aguas del río Imperial; también bendecimos sus manos trabajadoras, sus embarcaciones, sus hogares y los sueños de cada familia. Que San Pedro los acompañe y proteja en cada jornada de trabajo”, manifestó.

Posteriormente, el obispo, acompañado de sacerdotes, feligreses y pescadores abordaron las embarcaciones para navegar por el río Imperial llevando la imagen del santo patrono. En medio del estuario, el obispo realizó la tradicional bendición de las aguas y elevó una sentida oración por quienes diariamente desarrollan su labor en el río y el mar, pidiendo protección para ellos y sus familias.

En un momento de profundo recogimiento también recordó a todos los pescadores y mariscadores que han perdido la vida en estas aguas, encomendándolos al descanso eterno. Como signo de memoria y esperanza, se depositó una ofrenda floral sobre el río Imperial, gesto que renueva el compromiso de mantener viva la memoria de quienes partieron ejerciendo el oficio que ha dado identidad a Nehuentúe por generaciones.

San Pedro, un signo de unidad para la comunidad de Nehuentúe

Tras la bendición de las aguas, la comunidad se dirigió hasta la capilla San Roque, donde la imagen de San Pedro fue ubicada junto al altar para dar inicio a la Santa Misa presidida por el obispo, concelebrada por los presbíteros José Manuel González, Rodrigo Aguilar Gómez y Jorge Vidal Bustos.

En su homilía, el obispo profundizó en el significado de celebrar conjuntamente a San Pedro y San Pablo, dos hombres distintos, pero unidos por una misma fe y una misma misión. Señaló que ambos representan la riqueza de una Iglesia que sabe salir al encuentro de las personas, anunciar el Evangelio y tender redes de esperanza en medio de las dificultades.

Dirigiéndose especialmente a los pescadores, expresó que ellos reflejan la misma confianza que tuvo Pedro al lanzar nuevamente las redes siguiendo la palabra de Jesús. “Cada vez que ustedes salen al río o al mar, también realizan un acto de confianza y esperanza. Enfrentan la incertidumbre con esfuerzo, perseverancia y fe, sabiendo que Dios nunca abandona a quienes trabajan con dignidad y amor por sus familias”, señaló.

La celebración eucarística estuvo acompañada por el coro de la comunidad, que con sus cantos dio mayor solemnidad a una ceremonia vivida con profunda participación por los fieles que repletaron la capilla.

Al finalizar la Misa, la comunidad compartió fraternalmente en el gimnasio de la localidad, fortaleciendo los lazos de amistad y fraternidad que caracterizan esta tradicional festividad.

Una celebración que fortalece la identidad de Nehuentúe

Jorge Nieto Valenzuela, representante de una agrupación que reúne a cerca de 30 familias de pescadores y mariscadores, agradeció la presencia del obispo, de las autoridades y de todas las personas que acompañaron esta importante celebración religiosa.

Señaló que San Pedro representa mucho más que una tradición, ya que constituye una fecha profundamente esperada por las familias del sector, porque permite agradecer por el trabajo, pedir protección para quienes salen diariamente a navegar y renovar la esperanza de toda la comunidad. Destacó que mantener viva esta celebración significa también preservar la identidad de Nehuentúe y transmitir a las nuevas generaciones el valor de la fe y de la pesca artesanal.

Por su parte, el alcalde de Carahue, Helmuth Martínez Llancapán, resaltó la importancia patrimonial, cultural y religiosa que tiene esta festividad para la comuna. Valoró el compromiso de las organizaciones de pescadores y de la comunidad por conservar una tradición que forma parte de la historia local e invitó a visitar Nehuentúe durante todo el año, destacando sus paisajes, la hospitalidad de su gente y la reconocida gastronomía basada en los productos del mar, que constituyen uno de los principales atractivos turísticos del territorio.

En tanto, el párroco Jorge Vidal Bustos, expresó su alegría por la amplia participación de fieles y familias en esta nueva celebración patronal. Indicó que esta fiesta representa una oportunidad para renovar la fe, fortalecer la unidad de la comunidad y acompañar espiritualmente a quienes desarrollan un trabajo tan sacrificado como la pesca.

Asimismo, destacó que la presencia del obispo diocesano junto sus vicarios, además de las distintas comunidades,  refleja una Iglesia cercana, que camina junto a su pueblo, comparte sus alegrías y dificultades, y acompaña especialmente a quienes encuentran en el mar su forma de vida.