En el marco de los 800 años del Tránsito de San Francisco de Asís, la comunidad parroquial conmemoró su centenario con un triduo marcado por la oración, música, encuentro fraterno y una solemne Eucaristía presidida por el Obispo de Temuco, +Jorge Concha Cayuqueo.
Con profunda alegría y gratitud por el camino recorrido, la parroquia San Francisco de Asís de Temuco celebró sus 100 años de vida al servicio de la comunidad. El centenario, que coincide con la conmemoración de los 800 años del Tránsito de San Francisco de Asís, reunió a cientos de fieles que han encontrado en la espiritualidad franciscana un llamado a vivir la fe, la fraternidad y el servicio.
Comunidad celebró el siglo de historia con un triduo
El 2, 3 y 4 de octubre, los fieles se congregaron para las celebraciones que contemplaron distintas instancias de encuentro comunitario. El primer día, la comunidad participó de la celebración de la Eucaristía presidida por el Padre Sandro Leonelli, junto al diácono Marcelo Schemeisser y acólitos; seguido por un concierto musical a cargo de Fernando Leiva, que hizo bailar a toda la asamblea; y terminó con un compartir fraterno.





El sábado 3, la comunidad celebró la Misa del Tránsito de San Francisco, seguida de una meditación sobre este acontecimiento por el que el Papa León XIV convocó a Año Jubilar que termina el próximo 10 de enero de 2027, y en la Diócesis hay 6 templos para obtener la indulgencia plenaria. Finalmente, el domingo se vivió la Misa Solemne del Centenario y la festividad de San Francisco de Asís.





El Padre Leonardo Villagrán Santana, párroco de San Francisco de Asís de Temuco, destacó que en medio de la celebración, la comunidad debe agradecer, “esta celebración del centenario es una mirada agradecida por la obra de Dios realizada en esta comunidad parroquial en estos 100 años. Es una mirada agradecida por los acontecimientos y personas que han sido parte de esta historia”.

Asimismo, valoró el trabajo desarrollado durante el último año por la Comisión del Centenario y los distintos agentes pastorales para preparar las celebraciones: “Ha sido una experiencia muy bonita, donde nos hemos ido preparando durante un año y durante este triduo final ha sido una experiencia con muy bonita participación, con mucha alegría y con mucha fe”.
Solemne Eucaristía con cientos de fieles
La Misa Solemne fue presidida por el obispo de Temuco, Mons. Jorge Concha Cayuqueo, OFM,y concelebrada por el Pbro. Leonardo Villagrán junto a los acólitos de la parroquia, y contó con la participación de la comunidad parroquial, religiosas franciscanas y autoridades.

La celebración fue acompañada por un numeroso coro integrado por jóvenes y adultos. En la presentación de las ofrendas fueron llevados hasta el altar el pan y el vino, una canasta con alimentos no perecibles preparada por la acción social de la parroquia y árboles de peumo, estos últimos como signo del cuidado de la creación y que posteriormente también fueron entregados a los asistentes.



En su homilía, Monseñor Jorge Concha recordó el contexto de profundas transformaciones en el que vivió San Francisco y aquel llamado de Cristo que marcó su vida: “Ve y repara mi Iglesia”. A partir de ello, destacó cómo el santo de Asís respondió desde la pobreza evangélica, la libertad, la fraternidad, la paz y una profunda unión con Jesucristo. “Se puede construir o dañar la viña amada del Señor. Francisco fue buen trabajador de la viña del Señor”, dijo.
Además, destacó que “El testimonio de Francisco, queridos hermanos y hermanas, no es una pieza de museo, tiene claves urgentes para la sociedades de. La búsqueda de lo esencial. En un mundo dominado por el consumo, su renuncia a la riqueza nos enseña a poseer menos para valorar lo que de verdad importa. Su llamado a vivir como hermanos sin excluir a nadie trasciende épocas y religiones, interpelando nuestro egoísmo”.
Para concluir la homilía, el pastor diocesano expresó: “Hoy el llamado es para nosotros. Aprovechemos este tiempo jubilar, empecemos de nuevo. A vivir con sencillez y alegría el Evangelio en medio de nuestras propias realidades. Paz y bien a cada una de nuestras comunidades”.

Cien años de Evangelización
En la Santa Misa, la comunidad rezó por los agentes pastorales que ya partieron a la Casa del Padre, que aportaron generosamente a la parroquia de distintas maneras, y que su legado ha permitido que la parroquia trascienda en el tiempo.
Al terminar la Eucaristía, se realizó la bendición de una placa conmemorativa instalada a un costado del altar como testimonio permanente del centenario parroquial. “¡Comencemos, hermanos, a servir al Señor, porque hasta ahora poco o nada hemos hecho!”, dice la placa citando al Santo de Asís.

La placa expresa además la gratitud de la comunidad por quienes han formado parte de estos cien años: “Celebramos, agradecidos a Dios, estos 100 años de fe y fraternidad. Damos gracias por el camino recorrido y por cada hermano y hermana que, con su vida, su fe y su entrega, ha sido parte de esta historia”.

Sobre este signo, el párroco señaló que representa tanto la memoria como el desafío que se abre para los próximos años: “La placa es un testimonio de estos 100 años que, mirando a Francisco, nos dice: gracias, Señor, por la historia y ayúdanos a continuar nuestro camino”.
Asimismo, Alejandra Rivera Salamanca, que comenzó a participar desde sus 13 años como guía scout y ahora es catequista de la parroquia, expresó con emoción que “siempre me cautivó Francisco, el amor a la creación, la fraternidad, la caridad. (…) Son muchas cosas que cada año nos unen como comunidad en torno a San Francisco, porque hay muchas personas que ya no están participando activamente en la parroquia, pero para el día de San Francisco siempre aparecen…nos marcan, nos dejan huellas”.










































