La jornada, organizada por la Vicaría para la Pastoral Social de la Diócesis San José de Temuco, reunió experiencias de diversos agentes para reflexionar sobre el envejecimiento digno y fortalecer el trabajo articulado.
Con un llamado a reconocer a las personas mayores como protagonistas de la vida comunitaria y fortalecer las redes que acompañan su bienestar, el lunes 2 de noviembre se realizó el primer seminario “Personas Mayores: Derechos, Protección y Desafíos para un Trabajo Articulado”, en el auditorio H1 del Campus San Francisco de la Universidad Católica de Temuco, actividad que contribuyó al desafío pastoral: fortalecer la familia, niñez y adolescencia como prioridad desde las Orientaciones Pastorales.
El objetivo de la jornada fue abrir un espacio de formación, reflexión y diálogo sobre los alcances y la implementación de la Ley Integral de Personas Mayores, que fue publicada el primero de junio de este año, y entrará en vigencia en la misma fecha del 2027. El seminario buscó identificar desafíos y oportunidades para avanzar en la promoción, protección y garantía de sus derechos, así como propiciar la conformación de una mesa de trabajo de personas mayores en el territorio diocesano.
El Obispo de la Diócesis San José de Temuco, +Jorge Concha Cayuqueo valoró el encuentro como una oportunidad para acercar la información a las comunidades, relevando la importancia de dar a conocer la legislación sobre la protección de las personas mayores en las parroquias, “es una ley de la república que estará al servicio de los adultos mayores pero esta tiene que darse a conocer, y de ahí entonces la importancia de que en las parroquias, en el ámbito nuestro, sea conocida, para que con el conocimiento, las personas puedan acceder a los beneficios que ella otorga”.

El programa contempló las exposiciones de Giselle Gutiérrez Silva, abogada del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), sobre los alcances, derechos y desafíos de implementación de la Ley Integral de Personas Mayores; y de María Consuelo Valenzuela, coordinadora regional del Sistema de Promoción y Protección Social de la Seremi de Desarrollo Social y Familia, quien abordó la protección social y el envejecimiento digno desde las políticas públicas.


La jornada también incluyó un panel de conversación moderado por Carolina Chacón Romero, delegada episcopal para la Pastoral Social, en que participó Fabiola Hernando, de la Mesa en Defensa de los Derechos de las Personas Mayores de La Araucanía; Nury Callata, responsable nacional del Programa de Personas Mayores de Caritas Chile; Rayén Inglés Hueche, del programa municipal Temuco Te Acompaña; y Miguel Caces, representante de la comunidad parroquial de Collipulli.

Nury Callata, reflexionó ante el escenario actual de las personas mayores, destacando que “hay una radiografía muy preocupante, entre ellas está la soledad no deseada y esa desconexión social, que produce aislamiento en la población mayor, y la asociación de que cuando uno es persona mayor, es como una persona que está enferma. Creo que hoy esa mirada que tenemos de la vejez y del edadismo hay que deconstruir, hay que transformar esas miradas que es culturalmente negativa y trabajar justamente en pos de esto. Otra problemática que yo vi, es el tema de la distancia geográfica, dentro de eso, el transporte, hay muchas personas que se aíslan porque no tienen recursos para viajar, solo tienen una locomoción o le queda muy distante, y por lo mismo dejan de participar en capillas o parroquias. Es muy preocupante”.

Por su parte, Fabiola Hernando Pérez, trabajadora social y académica de la Universidad Católica de Temuco, enfatizó que conocer los derechos es fundamental para exigir su cumplimiento: “Es un tema de derecho, y una perspectiva diferente de mirar a las personas mayores, y no mirarlos como un problema, sino que el Estado tiene que prepararse para que las vejeces sean plenas, y en este caso, la sociedad en su conjunto. Y la iglesia tiene una tarea enorme también ahí de acompañamiento en toda la parte espiritual. Hay un autor mexicano que habla de la generatividad, habla de cómo nosotros, las personas mayores aportamos a las otras generaciones. Estamos aportando todos los días, pero no se mide, no se valora”.
Hernando, resaltó además que actualmente la iglesia está siendo sostenida con un gran número de personas mayores, “nuestras iglesias están hoy en los distintos ministerios, personas mayores que están aportando allí y que están permitiendo que permanezca. Somos alguien que está aportando, podemos tal vez ser mentores de los más jóvenes, abrirnos espacios a la comunidad desde la gente mayor que tiene una experiencia tremenda en un área y en lo espiritual”.

El valor de compartir estos aprendizajes también fue destacado por Sofía Olate Astete, de la Parroquia Inmaculada Concepción de María de Angol, quien expresó que “me gustó mucho por todo lo que aprendimos, conocimos la experiencia de todos los que trabajan, que tienen alguna experiencia, que nos ayuda y me motiva a ser puente también para los demás, para la parroquia, para la comunidad donde trabajo”.
El primer seminario de personas mayores, reunió a agentes pastorales de diversas parroquias y comunas, además de autoridades eclesiales y civiles en torno a los desafíos y las necesidades de la población mayor.













































