En la Fiesta de San Lorenzo, diácono y mártir
Con motivo de la Fiesta de san Lorenzo, diácono y mártir, patrono de los diáconos, una gran mayoría de los diáconos permanentes de la Diócesis San José de Temuco, junto a sus esposas, se reunieron el sábado 8 de agosto en la Parroquia Santo Tomás de Villanueva de Temuco, para vivir una jornada de encuentro fraterno, oración, reflexión y celebración de su vocación y servicio a la Iglesia.
La jornada comenzó con la recepción de los diáconos y sus esposas, quienes compartieron un desayuno que permitió generar un primer espacio de encuentro y fraternidad. Posteriormente, se realizó la bienvenida a los participantes, a cargo del P. Giglio Linfati Cantergiani, Acompañante del Diaconado Permanente de la Diócesis, quien destacó la importancia de estos espacios de comunión, formación y renovación del compromiso asumido por quienes ejercen este ministerio al servicio de las comunidades.
A continuación, el diácono Roberto Poveda Espinoza, Coordinador Diocesano de los diáconos permanentes, invitó a todos los presentes a disponer el corazón para la oración, poniendo la jornada bajo la mirada de Dios y encomendando especialmente el ministerio diaconal, sus familias y las comunidades a las que sirven.
La figura de san Lorenzo y el servicio diaconal
Uno de los momentos centrales de la mañana estuvo a cargo del diácono Luis Obreque Vivanco, perteneciente al Decanato de Angol, quien presentó un trabajo dedicado a la vida, obra y testimonio de san Lorenzo, diácono y mártir de la Iglesia.
A partir de la figura del santo, se profundizó en el sentido del ministerio diaconal como un servicio que tiene su centro en Cristo y que se expresa concretamente en la atención a los más necesitados, en el anuncio del Evangelio y en la entrega generosa a la comunidad. La vida de San Lorenzo constituye, en este sentido, un testimonio de fidelidad a la fe y de disponibilidad para servir, incluso en medio de las dificultades y persecuciones.
Su ejemplo permitió a los participantes mirar nuevamente la propia vocación y preguntarse por la manera en que el ministerio diaconal puede responder a los desafíos que presenta la realidad actual, especialmente allí donde existen personas y familias que requieren acompañamiento, escucha, cercanía y esperanza.
Reflexión y trabajo comunitario
La jornada continuó con un taller grupal en el que participaron los diáconos permanentes y sus esposas. El trabajo estuvo orientado a reflexionar sobre el servicio diaconal en los tiempos actuales, teniendo como inspiración el testimonio de san Lorenzo y procurando descubrir nuevos caminos para vivir la vocación al servicio de Dios y de la Iglesia.
El diálogo permitió compartir experiencias, inquietudes y desafíos propios del ministerio, reconociendo también el importante papel que cumplen las familias de los diáconos en este camino vocacional. La presencia y participación de las esposas permitió enriquecer la reflexión desde la experiencia cotidiana de acompañamiento y apoyo al servicio que sus esposos realizan en las distintas comunidades de la Diócesis.
El trabajo concluyó con un plenario, instancia en la que fueron compartidas las principales reflexiones surgidas de los distintos grupos. Este momento permitió reconocer desafíos comunes y valorar la experiencia de quienes, desde distintas realidades pastorales, buscan vivir con fidelidad el llamado al servicio.
Eucaristía presidida por el Obispo diocesano
Al mediodía, los participantes recibieron la visita del Obispo diocesano, monseñor Jorge Concha Cayuqueo, OFM, quien llegó acompañado por el Vicario General, P. José Manuel González Aguilera, y el Vicario de Pastoral, P. Rodrigo Aguilar Gómez.
El pastor diocesano presidió la Santa Misa con la que la comunidad celebró solemnemente la Fiesta de San Lorenzo. La celebración contó también con la presencia del P. Juan González Saravia, Director de la Escuela del Diaconado, reforzando así el carácter diocesano de este encuentro y la comunión existente en torno a la formación, acompañamiento y servicio de los diáconos permanentes.
La Eucaristía constituyó el momento central de la jornada, pues en ella los diáconos pudieron renovar espiritualmente el sentido de su vocación y poner nuevamente su ministerio en las manos del Señor. La celebración de San Lorenzo se convirtió así en una oportunidad para agradecer el camino recorrido, pedir fortaleza para continuar sirviendo y renovar el compromiso de estar disponibles para las necesidades de las comunidades y, especialmente, de quienes viven situaciones de mayor vulnerabilidad.
La figura de San Lorenzo, que entregó su vida por Cristo y por el servicio a los pobres, sigue siendo una invitación permanente para todos los diáconos a vivir un ministerio caracterizado por la cercanía, la humildad, la entrega y la preocupación concreta por quienes más necesitan de la presencia de la Iglesia.
Un encuentro para fortalecer la comunión
Finalizada la celebración eucarística, los diáconos, sus esposas y los sacerdotes presentes compartieron un almuerzo fraterno. Este espacio permitió prolongar el espíritu de encuentro de la jornada, fortaleciendo los vínculos entre quienes desarrollan su ministerio en las distintas parroquias y decanatos de la Diócesis San José de Temuco.
La actividad concluyó pasadas las 15:00 horas, cuando los participantes comenzaron su regreso a las distintas ciudades y comunidades de origen.















