El encuentro reunió a representantes de 21 diócesis del país para reflexionar sobre la realidad vocacional en Chile, compartir experiencias pastorales y profundizar en el acompañamiento y discernimiento de los jóvenes.
El encargado diocesano de Pastoral Vocacional de la Diócesis San José de Temuco, Padre Andrés Caro Fuentes, participó en la Jornada de Encargados Diocesanos de Pastoral Vocacional, realizada entre el 29 de septiembre y el 1 de octubre en el Seminario Pontificio Mayor de Santiago. La instancia, reunió a los encargados de la mayoría de las diócesis del país bajo el lema “Yo les digo: Alcen sus ojos y vean los campos” (Juan 4, 35).
El encuentro, convocado por el Equipo de la Comisión Nacional de Pastoral Vocacional, permitió generar espacios de oración, formación y diálogo en torno a los principales desafíos que enfrenta la pastoral vocacional en todo el territorio nacional.
El Padre Andrés destacó que “pudimos abordar la realidad que tienen las diócesis respecto a la falta de vocaciones, cómo está la realidad en Chile de los Sacerdotes por diócesis y cómo está el tema de la cantidad de seminaristas por diócesis, cuántos han ingresado y cuántos han desistido también”.
Dentro de lo que se trató, estuvo el acompañamiento espiritual de los jóvenes y de quienes se encuentran realizando procesos vocacionales, además del intercambio de experiencias y propuestas desarrolladas en todo el país.
El encargado vocacional de esta diócesis valoró especialmente las herramientas entregadas para continuar fortaleciendo el trabajo con los jóvenes: “Tuvimos temas de formación con respecto al discernimiento espiritual, cómo acompañar a los jóvenes y también compartimos experiencias de cada diócesis, sobre qué estábamos trabajando en las jornadas vocacionales”.
La jornada estuvo marcada además por momentos de oración, adoración al Santísimo Sacramento, celebración de la Eucaristía y espacios de fraternidad, y concluyó con el compromiso de seguir trabajando de manera conjunta en la promoción de las vocaciones, comprendiendo esta tarea como una misión que involucra a toda la Iglesia y que requiere especialmente de la oración y el acompañamiento de las comunidades.












