Diócesis de Temuco

Profesores de Religión vivieron Retiro Espiritual de Adviento

Como cada año, la Vicaría de Educación de la Diócesis San José de Temuco ofreció un retiro espiritual para preparar sus corazones para la Navidad.

En el Santuario de Schoenstatt Ayinrehue se realizó el pasado viernes 12 de diciembre el Retiro bajo la premisa de Isaías 40, 3: “Preparad el camino del Señor, haced rectas sus sendas”, en el marco del tiempo de Adviento.

Cristian Moncada, Delegado Episcopal para la Vicaría para la Educación expresó sobre el encuentro que “como Vicaría, todos los años invitamos a los profesores de religión a vivir un retiro de Adviento preparatorio a la venida de Jesús en Navidad, y es un tiempo para renovar el espíritu y el corazón después de un año de trabajo, de acompañamiento a niños y jóvenes. Siempre todos sienten que se renueva el corazón, las esperanzas. Es un tiempo para pedir por todos los colegas que laboran en las distintas realidades como profesores de religión y proyectar el 2026”.

La Hermana Valentina, acompañó y guió el encuentro que se desarrolló con cantos, oraciones y reflexiones en Ayinrehue, y destacó que “fue un retiro bonito, hablamos de Adviento, este tiempo de esperanza, donde en medio de tantos desafíos, Dios nos invita a esperar en sus promesas porque Él las cumple. La carta del Papa León XIV alude a dibujar nuevos mapas de esperanza, de cómo nosotros queremos ver estas estrellas y constelaciones para poder llevar esa luz en nuestro interior y ser nosotros mismos fuentes o faros de esperanza para nuestros alumnos y colegas, más en este año Jubilar, donde el Papa nos invita a ser peregrinos de esperanza”.

Cerca de 25 docentes participaron del Retiro Espiritual de Adviento, donde compartieron sus experiencias, desafíos y estrategias para llevar la fe a los estudiantes. Gladys González, profesora de religión católica del Liceo Gabriela Mistral de Temuco, quien hace clases en tercero y cuarto medio, indicó que “vengo todos los años a este retiro, y es para mí renovarme y cargar pilas para el próximo año. Esta instancia es para reencontrarme con nuestro Señor, llevar lo aprendido acá y los encuentros entre hermanos, que siempre aprendemos algo del otro. Esa experiencia es enriquecedora porque así yo veo qué tan bien o mal lo estoy haciendo, pero siempre con la certeza de que todo lo hago por mi Señor y mi Madre Santísima, en quienes confío plenamente”.