Diócesis de Temuco

San Lorenzo: servicio y solidaridad en este tiempo

Cada 10 de agosto la Iglesia celebra a San Lorenzo, diácono y mártir, patrono de los diáconos, cuya vida continúa siendo un testimonio elocuente de entrega, servicio y fidelidad al Evangelio. Su ejemplo recuerda que todo liderazgo cristiano nace de la disponibilidad para servir, especialmente a quienes más sufren y necesitan una mano fraterna.

Los diáconos, cuyo ministerio está profundamente unido al servicio de la Palabra, de la caridad y de la liturgia, son rostro de Cristo y su Iglesia que sale al encuentro de las personas. Su vocación encuentra su lugar primero en la vida familiar y la comunidad y de ahí se prolonga y se relaciona, en la vida cotidiana, con otras familias, con enfermos y personas que atraviesan momentos difíciles, encontrando otro lugar propio de su llamado en el ejercicio y animación de la solidaridad.

San Lorenzo aprendió que el verdadero tesoro de la Iglesia eran los pobres. Esa convicción sigue iluminando hoy el ministerio diaconal y desafía a toda la comunidad cristiana a reconocer en el hermano necesitado el rostro de Cristo. Servir no es solo una tarea para algunos, sino una llamada que alcanza a todos los bautizados y en especial a los ministros del Señor.

Estamos pasando un periodo de intensidad climática como hace años no sucedía. Las intensas lluvias, que por un lado nos traen el agua tan necesaria, están afectando dolorosamente a miles de familias, en gran parte del país y especialmente a nuestra región. Viviendas inundadas, con la pérdida de los enceres necesarios para la vida, terrenos completamente cubiertos por las aguas,con impacto en la vida de animales y la pérdida de siembras y cultivo de verduras. Todo ello con un fuerte impacto en la economía doméstica de muchísimas familias y en nuestra economía en general.

Todos somos llamados a la solidaridad. La indiferencia no puede tener espacio. El recuerdo de San Lorenzo nos anima a recordar este deber moral de la vida de estar al servicio de los demás, cuando lo necesitan. La Iglesia diocesana está impulsando una campaña solidaria, ofreciendo la posibilidad de canalizar el compromiso con quienes lo están pasando mal en nuestros días. Todo aporte es un signo de amor solidario y también de esperanza para quienes están siendo devastados.

Celebrar a San Lorenzo no consiste únicamente en recordar a un santo del pasado, recordar su memoria nos impulsa a renovar nuestra fe yel compromiso con el Evangelio en las circunstancias de la vida presente en las que el Señor sigue estando presente y sigue llamando a servir a quienes él vino a servir, con oración y con gestos de amor concreto.

Que la intercesión de San Lorenzo fortalezca a los diáconos en su vida y misión y anime la solidaridad de todos para ir en ayuda que quienes hoy más lo necesitan.

+Jorge Concha Cayuqueo