En la Catedral de Temuco se celebró la Santa Misa con motivo del 98° aniversario de la Base Aérea Maquehue, presidida por el obispo de Temuco, monseñor Jorge Concha Cayuqueo y concelebrado por el vicario general, padre José Manuel González, participaron autoridades de la Fuerza Aérea de Chile, además de representantes de distintos organismos del Estado.
Al inicio de la Eucaristía, monseñor Jorge recordó que la celebración constituye una acción de gracias por la Base Aérea Maquehue, fundada en 1928, destacando sus altos ideales de servicio a la patria y a la sociedad.
En su homilía, basada en el Evangelio proclamado, el obispo explicó que el pasaje evangélico muestra cómo Jesús fue rechazado por sus propios coterráneos, quienes, condicionados por prejuicios, no fueron capaces de acoger su mensaje. Del mismo modo, recordó la experiencia del profeta Jeremías, también incomprendido por anunciar la verdad. Frente a ello, destacó que Dios permanece siempre fiel a su amor y nunca renuncia al ser humano, invitando a confiar en el bien, trabajar por la paz y ser instrumentos de esperanza en la sociedad.
Refiriéndose a la misión de la Fuerza Aérea de Chile, monseñor Jorge valoró el servicio que presta en la defensa de la soberanía nacional, así como su permanente apoyo a la comunidad, especialmente en zonas apartadas y en situaciones de emergencia. En ese contexto, afirmó que la Base Aérea Maquehue forma parte de las grandes instituciones al servicio de la patria y de la ciudadanía.
Durante la celebración, una delegación de la Fuerza Aérea depositó una ofrenda floral a los pies de la imagen de la Virgen del Carmen, Patrona de las Fuerzas Armadas y de Orden de Chile, como signo de gratitud y de encomienda de la institución y de quienes la integran a la protección de la Madre de Dios.
Finalmente, el obispo dio gracias por el servicio realizado por la Base Aérea Maquehue durante sus 98 años de historia y oró por los hombres y mujeres que integran la institución, para que continúen viviendo los valores que inspiraron su creación y sigan sirviendo al país con generosidad. La celebración concluyó con una especial bendición para la Fuerza Aérea de Chile, pidiendo a Dios que fortalezca en sus integrantes los valores del bien, la paz y el servicio.

























