Con una Santa Misa celebrada en el Templo Catedral de Temuco, la comunidad diocesana se reunió para elevar una oración por la no violencia, en una Eucaristía presidida por el obispo de Temuco, monseñor Jorge Concha Cayuqueo.
La celebración convocó a fieles y miembros de la comunidad, quienes respondieron al llamado a unirse en oración por la paz, el respeto a la vida y la construcción de una sociedad fundada en el diálogo y el cuidado mutuo.
De manera especial, durante la Eucaristía se oró por el eterno descanso de Patricia Ojeda Campos, destacada colaboradora de la Municipalidad de Temuco, terapeuta ocupacional y funcionaria de la Dirección de Desarrollo Comunitario (Dideco). Asimismo, se encomendó al Señor a sus hijas, a su familia, a sus compañeros de trabajo y a todos quienes hoy sufren por su partida.
En su homilía, monseñor Jorge señaló que esta celebración fue también una oportunidad para renovar el compromiso con el respeto por la vida y la dignidad de toda persona. En ese sentido, invitó a la comunidad a perseverar en la construcción de una cultura del encuentro, donde prevalezca la paz, el diálogo y el cuidado recíproco.
El obispo expresó, además, el deseo de que hechos de violencia como el que enluta a la comunidad no vuelvan a repetirse, sin distinción de edad ni condición, reiterando el llamado a promover relaciones marcadas por el respeto, la solidaridad y la fraternidad.
En la Santa Misa se pidió oración por todas las víctimas de la violencia y por sus familias, pidiendo a Dios el consuelo para quienes sufren y la fortaleza para seguir trabajando por una sociedad más justa, reconciliada y en paz.






















