Damos gracias a Dios por el don de su vida, por su generoso servicio y por el ministerio que tras 47 años continúa realizando al servicio del Pueblo de Dios.
Junto a la Pastoral del Clero, lo encomendamos al Señor para que lo fortalezca y acompañe siempre, y pedimos la intercesión de la Santísima Virgen para que guíe sus pasos.










